viernes, 8 de julio de 2011

Capítulo 14.

Wouldn't it be great if we were dead?

Kevin y Lorena entraron mientras el resto les miraba en silencio absoluto. Ésta última saludó con la mano a Billie, Kurt y a Gerard.
-¿Y Helena?- Preguntó levantándose el pelirrojo.
-Ahora voy a por ella...
-Voy contigo- Respondió
-No. Eres demasiado reconocible. Vuelvo yo sola.
-No eres la única experta aqui, ¿Sabes?
-No. Pero soy la única que no está fichada por los Draculoides.
Se quedó callado. Habia perdido. Aunque su orgullo iba mucho más allá. Le miro por encima del hombro y volvió su vista a cualquier otro punto. Se apartó el pelo con un movimiento de cabeza.
-Pareces una diva a veces... -Lorena rió.
Él no dijo nada. Entonces Billie rompió el silencio.
-¿Cuando vas a por ella?
Lorena se levantó de golpe del suelo.
-Ahora. Volveré en una hora más o menos.
Todos le desearon suerte. Billie se sentó al lado de Sara.
-¿Tienes a alguien importante en esta ciudad?
-Bueno... Se puede decir que incluso en esta nave...
-Oh... ¿Quién?
Sara negó con la cabeza y se levantó a hablar con los demás.
Media hora después Lorena llegaba a la base de BL/ind. Entró por la puerta sin hablar con ningún otro Draculoide. Se dirigió directa a la sala de Helena pero tuvo que detenerse y quedarse escondida en la esquina ya que habían 2 Draculoides. Se quedó escuchando la conversación. Y cuando terminaron no tuvo más remedio que volver a la nave decepcionada. Cuando entró todos la esperaban alegres esperando a Helena pero al verla aparecer sola enseguida entendieron lo que habia pasado.
-¿Donde está?- Preguntó Gerard acercándose.
-No he podido sacarla.- Dijo bajando la cabeza.
-De eso ya me he dado cuenta pero ¿Por qué?
-La tienen de cebo. Han visto que falta Kevin y han supuesto que volvería alguien a por ella, entonces la tienen en la sala en extrema vigilancia. Sólo permiten que pase dentro personal autorizado.
-¿Y qué vamos a hacer, genio?
-Tenemos una semana hasta que la saquen a la plaza.
-Y la van a sacar para que... Vallamos... ¿No?
-Exacto. Es una trampa. Pero tenemos una semana para planear como esquivarla.
Todos asintieron. Al final parecía que las destinaciones iban a ser más serias de lo que eran en principio.
***
Estaba tumbada en el colchón boca abajo. Con suerte conseguiría ahogarme. No más dolor. No más recuerdos. No más nada. Abrieron la puerta pero no me molesté ni en mirar quien era. No tenía ganas de levantarme ni de moverme lo más mínimo. Me cogieron del brazo y me levantó de golpe. No se como no me sacaron el hombro del sitio. Era un exterminador. Me sonrió.
-¿Durmiendo?
-Sí, soñaba con matarte.
Se echó a reir y me soltó.
-Ahora te traeran la comida.
Valla. Comida y todo. Tenía hambre pero no iba a comer nada. No podia fiarme de que no hubieran puesto alguna pastilla por ahí o algo... A los pocos minutos, como me había dicho, vino otro con una bandeja (Blanca, obviamente) y la dejó en el suelo. Cuando se fué me acequé a ver que era. Una sopa blancucia y una lata de comida con el símbolo de BL/ind. Olía raro. Lo dejé en una esquina y me tumbé de nuevo dejándo la comida de espaldas. Tenía que evitar las tentaciones.
***
Korse caminaba con paso decidido. Entró en el ascensor. Apretó el botón del sexto piso y esperó. Esa era una de las pocas veces que iba sólo. Sin que le escoltaran los Draculoides. Cuando las puertas se abrieron entró y recorrió los largos pasillos blancos. Llegó hasta las salas. Se acercó a unos draculoides.
-¿Todo como está planeado?
-Sí, señor.
-¿Le habéis dado la comida?
-Se ha negado a comer, señor.
-¿CÓMO que se ha NEGADO?
-Sí, señor. Le dimos la bandeja pero ni la probó.
-¡Pues obligadle a comer! Tiene que tomarse las pastillas de alguna forma...
-Pero señor... No se fía de nada ni nadie, no va a probar bocado...
-Pues no le volvais a dar nada, dejadle 2 días sin comer, ya veréis como llora suplicando un mendrugo de pan...
Se asomó a la sala con cara de asco y se dió la vuelta. Estaba muy estresado. Habían muchos problemas. Y para colmo los Killjoys aún estaban en alguna parte de Battery City. No podía tener ni un minuto de descanso que creía merecerse.
***
Ya había pasado un día. No había comido nada. Además de que no me habían dado nada para comer... Las tripas rugían sin parar. Necesitaba algo, cualquier cosa... Nadie venía a por mi. Nadie se dignaba a mirar por la ventanita. Era invisible para el resto del mundo. Sentía que estaba desapareciendo lentamente. ¿Se habían olvidado los Killjoys de mí? No... No podían... O sí... No sabía, no quería ni pensarlo...
***
Esa noche pocos eran los que habían podido conciliar el sueño. Todos tenían muchísimas preocupaciones en mente. Kurt y Lorena, que habían improvisado una mesa con una caja de cartón, no dejaban de mirar el mapa de Battery City. Habían pasado la noche pensando planes de ataque. Por otro lado, Kevin estuvo pensando en todo lo que había pasado desde que empezó a ser Killjoy, en como fue su destinación. Cuando Korse aún no había matado a nadie. Y tampoco pudo evitar pensar en lo que pasó con Lorena y lo mal que lo pasó cuando acabaron. Sara por su parte había estado pensando en Billie, que durmió a su lado con la escusa de que tenía frio. Era todo lo que ella quería pero él no parecía darse ni cuenta y mientras ella pasó toda la noche en vela mirándolo, él dormía soñando a saber con que o QUIEN. Gerard por su parte había pasado la noche fuera. Pese a las continuas replicas sobre seguridad y otras cosas que al le parecían tonterías, había dormido tal y como pasó Helena la primera noche el la comarcal, sentado con la espalda apoyada en la pared y la cabeza entre sus piernas. Esa chica se había convertido en mucho en muy poco tiempo. Sentía la necesidad de protegerla pero ahora, mientras él estaba desesperado por que hacer, ella estaba en una prisión de Draculoides...
***
Ya había pasado la mitad de la mañana. Lo sabía por que los Draculoides también hacen turnos y descansos para el café. Ridículo. Si lo único que hacían era estarse ahí de pie con las Ray guns... Entonces me sorprendí al ver que entró uno con una bandeja.
-La comida.
La dejó en el suelo y se fue. No me dijo nada más. Ni siquiera me miró. Me acequé. Era un croissant y una taza de leche blanca. No podía comer. No debía probar esa comida. Pero en cambio las tentaciones eran muy fuertes. Además, ¿No quería morirme? Puede que fuera la manera más fácil de hacerlo... Cogí el croissant y le di un minúsculo mordisco en una punta. Estaba bueno. Sabia como los de siempre. No le encontré nada malo. Otro bocado. Otro más. Y así hasta que no quedó ninguno. Me quedé mirando el vaso de leche. Si no había nada en la comida tenía que haberlo en la bebida. Lo cogí y me levanté y lo solté en el aire. Y ahí estaba. Entre los cristales rotos y el líquido había una pastilla roja. Me asomé a la ventanita y le dije a un Draculoide que pasaba que se me había caido la leche. Entro y se lo llevó todo. había recogido con la manta del  colchón un poco de leche y tenía la pastilla en el bolsillo. Al menos así pensarían que me la había tomado antes de que se me cayera. Tendría que ir pensando el la cena...
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Hellouseeeeeees :D Bueno pues nada, que aquí teneis otro capitulo, espero que os halla gustado. Esoty metida a fondo en el 15 así que espero no defraudaros ^^ De nuevo los agradecimientos (Aparte de todas mis lectoras) A Lorena por estar siempre ayudándome con las ideas, y también a Yolanda que estuvo inspirándome en el 15 pero bueno... Eso ya saldrá más en el otro e__é.

lunes, 4 de julio de 2011

Capitulo 13.

I'M JUST A MAN, I'M NOT A HERO... YOU CAN RUN AWAY WITH ME ANYTIME YOU WANT 'CAUSE YOU KNOW WHAT THEY DO TO GUYS LIKE US IN PRISION AND MAMA, WE ALL GO TO HELL
Estaba totalmente paralizada. No podía dejar de mirar a todas esas máscaras inexpresivas apuntándonos con sus Rayguns blancas. Miré a los demás que estaban igual, o puede que incluso mejor que yo. Volví mi vista a Gerard.
-¿Qué plan tienes, héroe?
-Sólo soy un hombre, no soy un héroe.
Los Draculoides dejaron un hueco por el que apareció Korse. Con su sonrisa cínica en la cara mientras nos miraba uno por uno.
-Así que habeis vuelto, ¿Eh?... Idiotas, ¿Os creiáis que os ibáis a salir con la vuestra?
-No nos lo creémos -Dijo Billie sonriendo- Lo sabemos.
-¿En serio?- Abrió los ojos y estalló en una fuerte carcajada que resonó en toda la plaza- Sois unos soñadores.
-Al menos no tenemos sueños en blanco -Cortó Kurt.
Korse se puso serio. Nos dió la espalda. Volvió al escenario bajo la atenta mirada de la gente asustada y exclamó:
-¡VENGA ATAJO DE VAGOS! ¡ACABAR CON ELLOS!
Dicho esto noté que todos empezaron a correr. Yo estaba quieta. No sabía. No podía moverme. Las piernas no me reaccionaban. Tuve un Dejà Vu de cuando huí de mi pueblo y entonces me acordé de mis padres. ¿Estarían viéndome en la plaza? Alguien me cojió de la mano y tiró de mi. Empecé a correr detrás de él.
-¡Separaros!- Ordenó Kevin. Y todo el grupo se dividió haciendo que cada 3 o 4 fueran por un camino.
Yo seguía corriendo detrás de Gerard que aún me tenía cogida de la mano. Doblamos y nos quedamos en un callejón sin salida oscuro. Me tapo la boca con la mano y nos quedamos pegados a la pared mientras los draculoides pasaban corriendo sin darse cuenta de que estábamos ahí. Cuando parecía que pasaron todos me soltó.
-¿Por que no corrías?
-No lo sé...
-¿Tienes la menor idea del peligro que corremos?
-Sí, ¿Vale? Dejar de tratarme todos como una niña pequeña.
-Si te tratamos así será por algo, ¿No?
Me quedé callada. Respiraba jadeando. Gerard corría mucho más de mis límites y estaba muerta después de la carrera. Me acerqué más a él.
- Si tanto os molesto me voy.
Se giró a mirarme y se acercó más.
-Sabes que no lo harás.
Me acerqué todavía más.
-Ahora verás.
Empecé a andar y cuando ya estaba a punto de salir del callejón me cogió del brazo, provocando que me girara.
-No lo hagas.
No dije nada. Me quedé mirándolo y él no tardó en inclinarse un poco hacia delante. Fue un beso algo más extraño que el de Kevin. No sabía muy bien lo que sentía. Pero de todas maneras se lo correspondí con otro. Cuando los separamos sonrió y fue a decir algo pero oímos aplusos a nuestro lado. Nos giramos. Era Kevin. Serio. Decepcionado. Se giró y echó a andar calle arriba.
-¡KEVIN!
Fuí tras él. Le hablaba pero no me hacía el más mínimo caso. Dobló una esquina y cuando la doblé yo me agarraron dos draculoides por los brazos. Pude comprobar que a él le había pasado lo mismo.
-Vamos a ver... - Uno de ellos me quito la Raygun y me la puso delante.- ¿Y esto? Las chicas no tienen que jugar con estas cosas... Se pueden hacer daño...- Se la guardó. Yo no decía nada, sólo intentaba liberarme de sus brazos. No como Kevin, que estaba inmóvil. Sin oponer la más mínima resistencia.- Venga chicos, llevémoslos a la sala.
Me metieron en una sala blanca y muy pequeña donde sólo había un colchón el el suelo. La puerta, blanca y ermética tenía un cristal del tamaño de un microondas con el símbolo en blanco de BL/ind. Se asomó un draculoide.
-Dentro de un rato pasaremos a por ti. A ver que te tienen preparado.
Se fue riéndose. Apoyé mi espalda contra la pared y me senté en el frío suelo. Cogí con mis brazos mis piernas y empecé a llorar. En un plazo de menos de un mes lo había perdido todo. Mi familia, mi casa, mi vida. Ya no tenía nada. Sólo ese viejo colchón ahí tirado.
MIENTRAS TANTO....
En la nave industrial donde habían pasado el amanecer, los novatos que sobrevivieron, junto a Kurt y Billie preparaban un plan de rescate para sus dos compañeros.
-Entonces...-Decía Billie- Si nos metemos por el ala sur....
-No no no -Interrumpió Kurt- El ala sur está plagada de exterminadores, ¿O no te acuerdas de la última vez?
-Ya pero no se..
No se ponían de acuerdo. Eso era un escándalo. Sara y Yolanda estaban junto a ellos y de vez en cuando les iban preguntando planes de ataque que solo comportaban a que discutieran todavía más entre ellos. Pero la sala quedó en silencio de golpe cuando se abrió la puerta. Todos desenfundaron las rayguns pero las guardaron.
-¡Gerard!- Exclamó Billie contento- Ven, siéntate, mira esto y explícale al Afro Man que mi plan tiene sentido y el suyo no.
Él no respondía nada a ninguna pregunta. No comentaba nada. Estaba serio.
-Chicos- Dijo Sara- Si Gerard está aquí... Helena y Kevin deben andar cerca entonces... ¿Para qué hacer un plan de rescate?
-Te equivocas- Dijo Gerard- Los han capturado.
-¿Cómo?- Preguntó Yolanda.
-No lo sé. Los ví que se los llevaban hacía las salas.
-Mierda...-Murmuraron Billie y Kurt al unísono.
***
Unos pasos se dirigían hacia la sala donde me encontraba. Pero yo seguía en mi posición. No quería ver nada. No quería ver a nadie. Ahora mismo lo que más necesitaba era un disparo. Un sólo disparo que me quitara todo el dolor para siempre. La puerta se abrió y oí una voz familiar mientras se volvía a cerrar.
-Helena...
Levanté la vista. Estaba con dos Draculoides. Como la última vez. Aunque su expresión había cambiado por completo. Ahora ya no era un gesto de resignación. Algo que se convirtió en habitual. Sino un gesto comprensivo.
-Mamá...- Empecé a llorar. No podía aguantarlo. ¿Para qué la traen?
-No llores...- Dijo poniéndose de cuclillas delante de mí. Llevaba una camisa blanca de tirantes con unos pantalones grises rectos por el tobillo y unos zapatos impecablemente blancos de tacón de aguja. Su pelo, que siempre había sido largo y ondulado estaba ahora por la altura de la barbilla. Mamá, ¿Qué te han hecho?- Hija, no pasa nada... Puedes irte si quieres...
Me quedé mirándola fijamente. Dejé de llorar. ¿Irme? ¿Cómo que irme?
-Yo...
-Ssh...- Me puso su mano en el hombro- Cariño, si haces unas cositas que ahora te diré, te puedes ir, sin reproches, sin castigos, ¿entiendes?
-Unas cositas... -Estaba empezando a desconfiar. Metió su mano en el bolsillo del pantalón y sacó un frasco con unas pastillas y el símbolo de BL/ind. Lo sabía. Era una trampa. Un chantaje emocional. Que bajo has caído, Korse.
-Mira, ¿Ves la roja?- Asentí seria- Pues si te la tomas ahora nos podemos ir a casa.
-Mi casa está en la comarcal, no aquí.
Hizo caso omiso a mi comentario y sacó una roja y después una azul.
-Y si no quieres la roja... La azul. Es para quitarte la tristeza, mi niña. Mírate, has adelgazado mucho, tienes los ojos cansados de tanto llorar y...-Miró mis brazos, tenía moratones de cuando me caí con la moto- Mira los brazos, parece que vengas de la guerra.
-No me las voy a tomar.
-Puedes ir al infierno por ello. ¿Acaso quieres ir al Infierno?- Genial, ahora lo mezcla con la religión. Bien por ti, mamá.
-Mamá, todos vamos al Infierno.
-Puedes morir.-Ahora ya había dejado las sonrisas comprensivas a un lado. Estaba de pie. Mirándome con sobervia.
-Todos vamos a morir.
No dijo nada más. Miró a los dos Draculoides y subió los hombros.
-No puedo hacer nada más.
Los tres se fueron por la puerta. Yo volví como antes.
MIENTRAS TANTO....
Kevin estaba dando vueltas en la habitación. Tenía que encontrar la manera de salir y sacar de allí también a Helena. Helena... Nunca le había llegado a gustar nada más allá del físico y jamás tendría nada con ella. Pero detestaba ver a su hermano con algo que él anteriormente había "probado". Oyó unos pasos que se acercaban. Se puso en pie. Delante de la puerta. Esperando el momento justo para atacar. Cuando se abrió entró un Draculoide con su pistola empuñada. Adiós a la idea de atacar. Saldría obviamente perdiendo. EEl Draculoide se quitó la máscara.
-¿Lorena?
-Para ti Sakuena. No hay tantas confianzas.
Lorena. Killjoy de alto standing. Una de las favoritas del Dr.Death. Hizo las destinaciones con Kevin y ambos tuvieron una gran relación. Pero todo eso acabó hacía ya más de un año. Lorena se volvió a poner la máscara.
-Venga, sal. Y esta es la última vez que vengo a por ti, ¿Eh?
-Pero... Nos falta una chica...
-Si si, ya lo se, Cryed Weapon, ¿No? Volveré luego a por ella. Ahora cállate. Se supone que soy un Draculoide.
***
Al final me levanté. Me empezaban a doler las piernas. No dejaba de pensar en como mi madre me había dejado tirada de esa manera... Di unas vueltas por esa sala pero no había nada. La luz fluorescente era lo que tenía más vida allí. Me acerqué a la puerta y miré por la ventanita. Vi a Kevin, detrás de él iba un Draculoide apuntándolo con una Raygun. Me estremecí. ¿Qué le iban a hacer? Y sobretodo ¿Me esperaba el mismo destino a mi? Cierto es también que Kevin era uno de los Killjoys más buscados pero igualmente esas preguntas no me pasarían buena factura. Me despegué de la ventanilla y me tiré en el sucio colchón.
MIENTRAS TANTO....
-A ver, entonces quedamos con que, mientras el Afro Man y el pelirrojo entran por la entrada principal... Yo y algunos de vosotros entraremos por la derecha pero claro...
-No no no- Interrumpió Sara- Billie, ¿No te enteras cuando hablo o qué? IZQUIERDA! IZ-QUI-ER-DA
-Pero...-Preguntó Kurt- ¿No sería IZ-QUIER-DA?
-Desde mi punto de vista- Destacó Yolanda- Es una estupidez...
La puerta se abrió de golpe y dos sombras aparecieron. La nave quedó en silencio.
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Bueno bueno bueno, creo que esté es uno de los capítulos en los que he tenido que dar mucho más de mí. Se lo quiero dedicar especialmente a mis dos Lorenas, una por apoyarme en lo que me hacía falta y la otra por darme sus ideas (Aunque a veces absurdas, ya me entiendes [;) Y a mis seguidoras por leeros todos los capítulos y darme la opinión. Sigo animandoos a que sigais escribiendo vuestros Fics!
Un besoo.

viernes, 1 de julio de 2011

Capítulo 12.

I CAN'T GO DOWN WITH MYSELF, BUT I WILL GO DOWN WITH MY FRIENDS

-¿Qué haces aquí?
Kevin se quedó mirándonos perplejo.
-¿Por que has tardado tanto?- Dijo Gerard molesto mientras guardaba su pistola.
-Pues por que los novatos son los novatos y ya sabes como son.
Dicho esto una fila de cabezas fueron asomándose a las ventanas. Había de todo. Niños de unos 11 años, otros de unos 40, unos vestidos llenos de colores brillantes y otros un poco más oscuros. Pero todos tenían brillo en los ojos. Estaban realmente ilusionados con todo esto. Kevin hizo un gesto que provocó que entraran. Desde fuera parecían más pero eran sólo unos 20 en total. Kevin les miraba con bastante indiferencia, casi se podría secir que los ignoraba en la totalidad. Gerard por el otro lado intentaba controlar a todos como podía. Yo simplemente me volví a sentar en la silla de antes. Al rato Kevin se acercó a mi.
-¿Qué te ha pasado en la cabeza?
-Nada, un susto con un conejo...
-Deberías estar en Colorado, ¿Verdad? ¿Saben donde te encuentras?
-Pues no creo, la verdad...
-Eres una cría. Ya te lo dije cuando te conocí. No piensas en los demás.
No dije nada. Miraba al suelo.
-¿No se te ha pasado ni un segundo por la cabeza que estén preocupados por ti? Hay más gente en el mundo, ¿Sabes? No tenemos tiempo para ocuparnos unicamente de ti. Aquí hay novatos que en su vida han visto una Raygun que son más responsables que tú.
Me dolieron sus palabras. Muchísimo. Me levanté y me metí entre la gente. Salí por la puerta. Estaba todo desierto. Habían dos furgonetas y unas 3 motos. Entonces me acordé de la que había cogido yo. Me asomé por el otro lado y la ví. Aún estaba tirada en el suelo conforme calló. Estaba un poco lejos. El impacto había sido muy grande. Me lo pensé un poco pero al final me dirigí a ella. La cogí a duras penas. Se le salía un líquido. Gasolina, supongo. La iba llevando a mi lado hasta llegar a la estación. Estaba todo oscuro y sólo se veían las luces lejanas y el alboroto de los novatos. Si me vieran alguno de ellos me dirían que me volviera inmediatamente. Cuando llegue la dejé junto a los demás vehículos.
-Hola.
Me giré. Era la voz de una chica. Era de estatura normal. Estaba apoyada en el marco de la puerta.
-¿Estás bien?- Pregunté mientras le ponía el caballete a la moto.
Negó con la cabeza.
-Estoy un poco mareada.
Tenía el pelo castaño claro y largo. Los ojos marrones. Se acercó un poco más a mi.
-No te he visto antes- Me dijo mientras se sentaba apoyando la espalda en la pared.
-Oh yo no soy una novata...
-Entonces... ¿Qué haces aquí?
-Es una larga historia...
-Tengo tiempo- Me miró y sonrió.
La chica me calló bien casi al instante. Me senté a su lado y empezamos a hablar sobre nosotras. Me contó que se llamaba Sara y que Tenía mi edad. Era de un pueblecito cerca de Phoenix. Estuvimos hablando sobre música y sólo nos callamos cuando Gerard se asomó.
-Chicas, nos tenemos que ir. Ahora empiezan las destinaciones.
-Pero si son las 12 de la noche -Se quejó Sara.
-El camino es de 4 horas.
No dijo nada más. Se giró y entró.
-¿Vienes a las destinaciones?
-No lo sé. - Respondí mientras me levantaba y le ayudaba a hacer lo mismo.
Kevin se asomó a la ventana y nos miró.
-Helena.
Cuando le miré me hizo un gesto para que me acercara.
-Coge la radio. Sintoniza el número que te he dejado escrito. Es la base de Colorado. Pídeles disculpas por haberte fugado sin más y avísales de que te vienes a las destinaciones. Rápido.
Dicho esto cerró la ventana y volvió dentró. Miré a Sara.
-Anda, vete. Parece que no está de muy buen humor.
-Nunca lo está. - Dije resoplando mientras me metía dentro.
Había mucha gente y al estar todo cerrado hacía mucho calor. Muchos reían. Otros en cambio estaban al borde de un ataque de ansiedad. Cuando alcancé la radio y sintonicé me respondió una voz de un chico.
-¿Scars?
-jmm.. Si... ¿Quién eres?...
Parecía cansado.
-Soy.. Esto... Cryed Weapon... ¿Te pillo en mal momento?
-¿Helena?... ¿Donde estás?... ¡Llevamos todo el dia en tu busca!
-Lo..Lo siento... Yo... Me voy a las destinaciones...
-Está bien, pero nos lo podías haber dicho... En fin, ten mucho cuidado.
Al final se creyó que me tuve que ir a las destinaciones y no tuve que disculparme. Un mal trago menos por el que pasar. Cuando me giré y quise darme cuenta todos habían salido. Yo hice lo mismo. Ahí estaban todos metiéndose en las furgonetas y en las motos.
-Y no os olvideis- Hablaba Kevin encima de una furgoneta.- Que nosotros iremos los primeros en el coche. No nos adelanteis. Cuando entremos en Battery City serán más o menos las 5 de la madrugada pero habrán Draculoides. No os pongáis a...
Dejé de escuchar. Aunque puede que justamente yo tuviera que ser de las que más atención tendrían que prestar. Buscaba a Sara con la vista pero no la veía. Sólo me crucé con Gerard que me dijo que me metiera en su coche. Con él y Kevin. Hice lo que me dijo. Estaba en el asiento trasero. Gee conducía y Kevin estaba en el asiento del copiloto mirando todo el camino por la ventanilla. Al final me dormí. Cuando me desperté miré el reloj del coche. Las 4 y cuarto. Bostecé y Kevin se giró.
-Valla, ya era hora...
-¿Falta mucho?- Dije frotándome los ojos.
-No- Respondió Gerard- Esas luces ya son de la ciudad.
Miré por la ventanilla y la vi. Era horrorosa. Sin color. Sin ambiente. Sin vida. Un enorme arco nos dió la bienvenida sin la más mínima resistencia. ¿Sabrían que estabamos entrando? Dentro todo eran edificios blancos. Carteles de Killjoys en busca y captura, eslogans de BL/ind... Que basura... Nos metimos en un barrio apartado, donde habían naves industriales vacías.
-Es aquí.- Dijo Kevin desabrochándose el cinturón. Sacó su Raygun y se bajó.
Estuvo inspeccionando mientras los demás seguíamos en nuestros respectivos vehículos. Totalmente en silencio. Entonces volvió a aparecer.
-Esta limpio.
Bajamos mientras otros se ivan a esconder los vehículos. Ahora empezaba todo. Nos metimos en la nave. Estaba vacía. Llena de polvo y telarañas.
-Dormid.- Dijo Gerard- A las 8 tenemos que salir a buscar ropa y demás.
Estaba totalmente perdida. Entonces vi a Sara. Vino hacia mi y me dió un abrazo.
-Estoy super emocionada.- Dijo mirando fascinada a nuestro al rededor.- Oh, por cierto, mira, te presento a Yolanda, hemos ido juntas en la furgoneta.
Me di entonces cuenta de que al lado de Sara estaba una chica alta, de nuestra edad, morena, con el pelo negro y rizado. Me miró y me sonrió.
-Hola.
-Hey.
Nos tumbamos en el suelo, como todos los demás y no tardamos en volver a dormirnos. Pero entonces algo me chafó. Abrí los ojos.
-Ve con más cuidado.- Volví a cerrarlos. Entonces me dí cuenta de quien era. Los volví a abrir.- ¿Billie?
-Hoolaa- Sonrió con una de sus sonrisas. Me levanté y le abracé provocando que los dos nos cayesemos al suelo.- Jajaja- Empezó a reirse
-Sshh, despertarás a los demás jaja
Nos levantamos con cuidado de no chafar a nadie. Nos dimos un abrazo y nos prometimos pasar el dia juntos para ponernos al dia. Y de paso poder ver también a Kurt. Me volví a tumbar pero cuando quise darme cuenta y empezaba a dormirme era la hora de levantarse.
Con las primeras luces de la mañana salimos. Estábamos indefensos ya que habíamos tenido que dejar las Raygun (Excepto Kurt, Billie, Gerard y Kevin) y las máscaras. Ahora que empezaban a abrir las tiendas tendríamos que adaptarnos. Ibamos en pequeños grupos de 5 o 6 personas para no destacar tanto. En mi grupo íbamos Gerard, Sara, Yolanda, dos chicos más y yo. Entramos a la primera tienda que vimos.
-Bienvenidos.- Nos dijo una chica vestida de blanco.
Toda la ropa en la tienda era blanca, gris o crema. No habían más colores.
-¿No tienes nada mas... Colorido?- Preguntó Yolanda mientras miraba una camiseta gris.
-No. Tenemos lo mismo que las demás tiendas.- Sonrió. Yo no le veía la gracia.
Cogimos lo primero que vimos y lo pagamos. Cuando fuimos a salir pasó un grupo de Draculoides. Nos volvimos adentro tan rápido como pudimos.
-NOs lo llevaremos puesto.
Nos metimos en los probadores y nos cambiamos, metimos nuestra antigua ropa en las bolsas de la tienda y salimos tan disimuladamente como pudimos.
-¿Y ahora que haremos?- Preguntó Yolanda. Llevabamos toda la mañana dando vueltas.
-Ir acostumbrandoos a la ciudad. Habrá momentos en los que tengais que ir solos.
La conversación no pasó de ahí. Vimos que había mucha gente en una avenida. Nos acercamos para ver que pasaba. Nos asomábamos entre la gente. Parecía que iba a haber un desfile o algo por el estilo.
-No sabía que aquí habían desfiles.- Dije poniéndome de puntillas para ver mejor.
-Y no hay.
-¿Entonces que es est...?- Sara dejo la pregunta en el aire ya que el suelo tembló ligeramente mientras un enorme ejército de Draculoides iba paseando por la avenida.
Nos volvimos a la última fila para que no nos pudieran ver. Muchas personas miraban sin palabras a todas esas personas uniformadas mientras que otros les vitoreaban. Me preguntaba que pasaría si alguno abucheara... Entonces, detrás de todos, y delante de un montón de exterminadores estaba ella. La Jefa de S/C/A/R/E/C/R/O/W/con su peinado de siempre y esa sonrisa cínica.
-Debe haber alguna reunión importante.- Dijo Gerard.
La gente empezó a seguirles y no hicimos otra cosa que imitarles. Al fin y al cabo, se trataba de pasar desapercividos. En mitad del camino nos encontramos con los demás, que también se habían vestido ya de blanco. El desfile contunuó hasta en entrada del imponente edificio de BL/ind, donde pararon y la jefa se subió a una especia de plataforma.
-Ciudadanos de Battery City.
Todo quedó en silencio y ella prosiguió.
-Nos han llegado unas noticias horrorosas, al parecer, los Exterminadores han llegado a la ciudad.
No entendía nada. La gente se preocupó notablemente pero... ¿Es que no veían que habían estado andando entre exterminadores todo el camino?
-¿A qué se refiere con lo de los Exterminadores?- Preguntó Yolanda a Kurt
-Killjoys, obviamente. Con todas las pastillas que les hacen tomarse en normal que els controlen la forma de pensar.
Volvimos a prestar atención a la chica.
-Vamos a reartir fotografías. Si alguno de vosotros los veis, no dudéis en comunicárselo a los agentes más cercanos.
-Y por agente- Dijo Sara por lo bajo- Supongo que entenderán Draculoide.
-Esto se está poniendo feo, vámonos- Dijo Gerard- Volver a formar pequeños grupos.
Cuando ya estábamos saliendo de la plaza donde estaba asentada la reunión una mujer de unos 30 años dijo.
-¡He encontrado a uno!
Todos nos giramos. Mierda. Nos habían encontrado. Toda la plaza nos estaba mirando anonadada mientras Korse y ella sonreían.
-Ya sabéis lo que tenéis que hacer.- Dijo Korse. Y de la nada aparecieron cientos de Draculoides.

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Hooolaaaaa!! <33 Bueno, ya está el capítulo, no os quejaréis de que es corto, no? e__é
Enviarme vuestras preguntas o cosas que os gustaría que pasaran al Tuenti, ya que me tenéis todas agregada jaja x)

martes, 28 de junio de 2011

Capitulo 11.

Just Sleep

Dentro de una de las cajas estaba mi máscara. Era verde, con unos detalles en los ojos rojos. Me la prové. Me sentía como una niña pequeña con un juguete nuevo. Aunque el verdadero juguete nuevo se encontraba en la otra caja. Era una Raygun. Realmente preciosa. Era azul y en la empuñadura estaba estampada la bandera de Estados Unidos. Cerca del cañón había un ojo verde dibujado con una lágrima y se leía Cryed Weapon. Me preguntaba de que color serían los rayos que disparaba... Entonces me acordé de que me tenía que fugar. Me levanté con cuidado. Estaba todo a oscuras pero intenté acordarme de la habitación como pude. Estaba la puerta y en frente la cama, junto a una ventana, recordaba alguna cómoda cercana a la ventana donde Scars me había dicho que había un mapa de las zonas. Llegué con éxito a la cómoda. Eso sí, el éxito también conllevó a varios tropezones con cosas indefinidas.
Cogí los planos y me acerqué a la ventana. No había casi luz pero me valía. Estaba en la Zona 5. A unas 10 horas en coche rápido de Battery City más o menos. Perfecto, con el plano podría llegar pero... ¿Cómo? BL/ind había prohíbido sacarse el carnet a no ser de que fueras Draculoide por lo que no tenía ni idea de conducir. Pero tenía que hacerlo. Tenía que verlos. Tenía que VERLE.
Cuando ya empezaba a asomar el Sol me levanté y me vestí con unos vaqueros, las botas militares negras, una camiseta de Queen y cogí mi máscara y mi pistola. Bajé y busqué un vehículo. Lo había pensado y un coche podría ser más difícil así que decidí intentarlo con una moto. Encontré una que estaba bastante bien. Además tenía asolina de sobra. No encontré casco pero confiaba que no me haría falta. No podía ser tan difícil. Arranqué con dificultad, me costó no caerme varias veces pero cuando ya estaba saliendo de Colorado ya le había pillado bastante el truco. Ya debería de llevar varias horas, me cansaba, me aburría. yo solo seguía y seguía conduciendo por el desierto. Miré por un momento el medidor de velocidad. 110km/h Si quería llegar a tiempo debería de ir más rápido. Aceleré y miré por un momento el medidor y cuando volví la vista hacia la carretera vi que estaba a punto de pisar a un pobre conejo que estaba plantado ahí en medio.
-Corre, conejo, corre!!
Tuve que girar rápidamente haciendo que la moto derrapara y yo cai dando varias vueltas en el suelo. Al final me golpee en la cabeza con algo. La moví como pude para ver lo que era. Una estación de radio de emergencias. Fui cerrando los ojos involuntariamente. Negro, negro, negro.
El agente #0057 andaba con la Raygun en la mano. Su respiración estaba agitada. Entonces vió la estación de radio abandonada. Se asomó y vió dos sombras. Se agachó nuevamente con el pulso acelerado. Estaba solo. Por primera vez. Pero tenía que atacar. Sacó de su traje las fotos de los Killjoys y demás rebeldes que tenían en Battery City pegadas por todos los sitios. Se volvió a asomar con cuidado y vió a un chico pelirrojo junto a una chica de pelo negro. Coincidían con 2 de las fotografías. La chica se trataba de una cría que había huído de su pueblo cuando los iban a reclutar. En cambio el otro estaba en busca hacía mucho tiempo. Se trataba de uno de los Killjoys más buscados. Party Poison. Si lo lograba capturar, Korse le recompensaría. Y no hablar de La Jefa. De seguro que lo convertiría en Extermiandor. No se lo volvió a pensar. Abrió la puerta de golpe, empuñó en arma apuntando al pecho del chico y disparó. Fue un disparo limpio, seco. El chico calló muerto al suelo mientras la chica soltó un grito. 
Me desperté de golpe. Asustada. No me lo pensé y me levanté como pude. Entré en la estación de radio abriendo la puerta de golpe. No podía moverme muy bien por el accidente. Me dolía todo. Pero entonces se me pasaron todos mis males. Estaba ahí.
-Gerard!!
-He..Helena.. ¿Qué haces aquí? ¿Por que no estás en Colorado?
-Yo.. Yo...
No pude más. Caí de nuevo al suelo. Me dolían las piernas. La cabeza. Los brazos. Mi pulso acelerado. La sorpresa de habérmelo encontrado ahí. Ese sueño que acababa de tener. Cuando volví a despertar estaba en el suelo. Gerard estaba sentado a mi lado. Preocupado. Me dolía mucho la cabeza. Me llevé la mano a la frente y ví que tenía un pañuelo. Miré confundida a Gerard.
-Lo he usado como venda.- Me explicó- Tenías un hilo de sangre.
Cerré nuevamente los ojos e intenté levantarme pero no podía. Me dolía todo demasiado. Gerard me ayudó y cuando conseguí ponerme en pie volvió a las mismas preguntas.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó mientras me ayudaba a sentarme.
-Eso también te lo puedo preguntar yo, ¿No?- Hablaba intentando cambiar la drección de las preguntas.- Se suponía que las Destinaciones son en Battery City y no aquí.
-¿Cómo sabes tu eso?
-Yo se muchas cosas.
Se quedó callado. Pensativo mientras me miraba.
-¿Sabe alguien que estás aquí?
-No.
-¿Te han seguido?
-Creo que no. Llevo conduciendo todo el día sola.
Decidimos no volver a tocar el tema por el momento. Nos quedamos callados. Era un silencio incómodo. Entoces algo llamó nuestra atención. Oímos unos pasos que se acercaban. Gerard en un acto reflejo se levantó y desenfundó la Raygun. Yo por el contrario, como acto reflejo sólo me levanté y me acerqué a él. Entonces recordé que ya tenía una Raygun propia. La saqué y le imité quedando los dos de pie uno al lado del otro con la pistola en alto apuntando hacia la puerta. Miró la pistola y luego a mi y sonrió, entonces la puerta se abrió.

lunes, 20 de junio de 2011

Capitulo 10.

Because the hardest part of this is leaving you

Me despedí de Gerard y nos dimos las buenas noches. Cuando salió de la habitación y cerró la puerta miré a Kevin.
-¿Contento?
Se giró y me miró.
-Mucho.
-Pues me alegro.- Dije seca.
Me metí en la cama cerré los ojos. Al poco tiempo me quedé totalmente sumida en un profundo sueño.
Ya era de día. Me desperté por la luz del Sol que entraba con tanta fuerza por la ventana. Me encontraba sola en la habitación. Salí frotándome los ojos para quitarme de encima todo el sueño que pudiera. Saludé con la mano con los ojos cerrados mientras bostezaba.
-Buenos días, bella durmiente.
Sonreí ante aquellas palabras y abrí los ojos. Billie. Tan alegre como siempre. Era realmente adorable una bienvnida así. Me acerqué a la barra. Ya estaban todos los demás, menos Kurt.
-¿Y AfroMan?
-Duchándose.- Respondió Gerard mientras le daba un sorbo a su café.
Cogí una taza de café que estaba abandonada en medio de la encimera.
-Lo han hecho hace tiempo- Me dijo Grace, la cual estaba sentado en uno de los taburetes- Aunque seguirá igual de frio...
Sonreí al comentario. La niña no dejaba de mirar de mala gana un vaso de leche que tenía frente a ella.
-¿No te gusta la leche? -Pregunté mientras daba el primer sorbo al café.
-Si, pero esta fría y además... Muy sosa...
-Lo que pasa- Intervino Gerard - Esque no tenemos cola cao y la leche sola no le gusta.
-¿Cola cao? - El gobierno de Battery Citty lo prohibió cuando yo apenas tenía 9 años. Ya ni me acordaba del sabor del chocolate. - Creía que ya no habían esas cosas.
-Te impresionaría saber cuantas cosas prohibidas hay aún por aquí.
Sonreí y volví con el café. Entonces caí en que Kevin no había hablado todavía. Me giré a mirarlo. Estaba de pie. Apoyando los codos a la barra mientras sostenía una taza que no dejaba de mirar. Cayó en la cuenta de que le observaba y me miró. Yo sólo aparté la vista rápidamente. Tragué de golpe el café que me quedaba y me volví a la habitación, saqué una camiseta gris de tirantes gruesos que ponía "Rock 'n Roll" Con letras negras y ropa interior limpia. Me cambié. Cuando salí Kurt ya estaba allí. Me miró y me sonrió mientras me decía hola con la mano, le devolví el gesto. Entré en el baño y me peiné. Salí y me senté en el sofá con los demás.
-¿Qué hacemos hoy?
Todos estaban callados. DEMASIADO callados. Y por si no fuera suficiente, estaban muy serios. Miré a Grace. La niña estaba sentada en las piernas de Gerard mirando al suelo. Me pareció increible la cantidad de cosas que al parecer te pierdes cuando te peinas. Y, como si apareciese de la nada, NOISE hizo su brillante aparición en patines.
-Hola a todo el mundo.
Nadie le respondió. Entonces se acercó a mi y sacó dos cajas de zapatos.
-Espero que te gusten.
Se volvió para mirar a los demás.
-¿Ya se lo habéis contado?
Ninguno respondió. Todos miraron de nuevo al suelo. Quien calla otorga. Noise se enfadó muchísimo y salieron fuera a "hablar" mientras yo me quedaba dentro con Grace. No hace falta aclarar que era obvio que las dos sabíamos perfectamente que lo de ahí fuera iba a ser una discusión y no una sofisticada charla sobre letras de canciones de desamor.
Cuando terminaron los gritos varios, entraron de nuevo.
-Cryed Weapon, coge tu mochila. -Me ordenó Gerard mientras cogía su chaqueta azul con el logo de "Party Poison" en la espalda.
No hice ningún comentario al respecto. Simplemente obedecí. Nos metimos en el coche. Arrancó y tomamos la carretera. Aún llevaba en la mano las dos cajas de zapatos que ni siquiera había abierto. Simplemente no me parecía el mejor momento. Cuando ya llevábamos un par de canciones me decidí a hablar.
-¿Qué me teníais que contar?
Se quedó callado. Apretó el volante. Cambió de marcha y siguió sin contestarme.
-Holaaa, California llamando a Gerard...
-Helena, hoy empiezan las destinaciones.
Me quedé callada. Si las destinaciones suponían que se tenían que ir por ahí, ¿Yo que haría?
-Pero... - No me dió tiempo a decir nada más ya que me cortó rápidamente.
-Te quedas en Colorado, con otros Killjoys, nosotros cuando acabemos estos dos meses volveremos.. O...
-¿o qué?
-O te quedarás ahí, depende.
-Pero no lo entiendo, si las destianciones son para novatos y yo soy nueva en todo esto... ¿Porqué yo no voy también?
-Bueno, tu ya has hecho misiones, has curado heridas... En fin, el Dr.Death piensa que ya sabes lo suficiente y que lo poco que te falta por saber lo aprenderás por ti sola allí.
No dije nada. No quería seguir hablando del tema. No quería seguir hablando de que nos tendríamos que despedir. No quería hacer nada. El resto del viaje lo pasamos en silencio.
-Bad news from the zones, trumbleweeds... It looks like Neon Celuloid and Shouted Feeling had a clap with an exterminator....
Decía el Dr.Death por la radio. Otros dos Killjoys menos en el mundo... Miré a Gerard.
-¿Los conocías?
-No.
Fin de la conversación. El resto del viaje lo pasamos en silencio. Ya era medio dia cuando nos encontrabamos en el corazón de Arizona y cuando entramos en Colorado eran las 9 de la noche.
-Este tema va dedicado a todos los Killjoys que estáis ahora mismo en una de vuestras misiones, para todos vosotros, This is how it goes de Billy Talent.
Aparcamos en mitad de lo que debió ser una avenida transitada. Señaló un edifiio bastante nuevo dentro de lo que cabía. Era una torre de oficinas muy alta y toda encristalada. Aunque parecía que los cristales no habían sido limpiados en siglos. Llegamos a la puerta y abrimos. No había luz dentro. Dimos dos pasos y algo se nos tiró encima. Inmovilizándonos.
-¿Os creeís que somos tontos?- Dijo una voz desconocida. Me temía lo peor "Mierda, ya nos han pillado los draculoides".
-No seáis idiotas. Soy Party Poison!- Gritó Gerard.
Las luces se encendieron. Era una habitación enorme y vacía. Sólo habían unas cuantas personas con máscaras y sus rayguns en las manos apuntándonos. Pero al ver a Gerard bajaron las armas y se quitaron las máscaras.
-Party Poison...- Estaban muy sorprendidos. Como si estuvieran viendo a un fantas,a.
-Ya os lo he dicho, idiotas.- Dijo mientras se levantaba y me ayudaba a hacer lo mismo.- ¿Donde...?- Buscó con la mirada por el suelo y encontró las dos cajas de zapatos, que por cierto aun no había abierto, y me las dió.
-Creíamos que no volveríamos a verte por aquí después de todo lo que pasó.- Dijo una chica con pantalones vaqueros grises y una chaqueta de motorista verde.
-No os librareis de mi así de fácil- Sonrió y me miró.- Bueno, ella es Helena y se va a quedar con vosotros por el momento.
-Destinaciones- Dijo un chico mientras guardaba la pistola.
-Exacto. Tratármela bien, ¿Entendido?
-Si, mi sargento- La chica de antes de echó a reir.
Gerard dijo adiós a todos y me dió un abrazo.
-Ten cuidado, ¿Vale?
Salió por la puerta mientras se ponía su máscara amarilla. Se oyó el motor del coche y como se iba alejando. Me sentí sola de nuevo. Como cuando tuve que deshacerme de mis padres. Sola entre tanta gente a mi alrededor. Todos me miraban atentamente.
-Hola, me llamo fusion Desert- Dijo la chica de antes- él- Señaló al otro chico- Es Scars...
Y así sucesivamente nombrándome uno por uno. Les dije cuál era mi nombre Killjoy y me invitaron a subir arriba. Era una especie de base que estaba mucho mejor que la de la comarcal. Tenían un gran espacio, muchísima comida, camas para todos... Pero aún así los echaba de menos. Extrañaba a Gerard y su pelo rojo rondando por todo el bar. Extrañaba a Kevin con su cuhlería. Extrañaba a Kurt intentando siempre ser el perfecto caballero. Extrañaba, sobretodo, a Billie con su sonrisa inborrable desde la primera hasta la última hora del dia. Incluso extrañaba a la pequeña Grace con sus respuestas espontáneas.
Cenamos y durante la cena salió el tema de las destinaciones.
-Valla, con que tu no vas a hacer... ¡Que suerte tienes!- Dijo Fusion Desert.
-Si, las pruebas son muy duras. Pocos las pasan.- Comentó Scars mientras se llevaba un trozo de pollo a la boca.
Me explicaron que la prueba en las destinaciones era mucho más que trepar algunas cuerdas. Consistía en infiltrarse en Battery City y pasar como un ciudadano de allí durante un mes y sacar a algunas personas de allí. Todo ello sin ser descubierto por los Draculoides. Teniendo en cuenta el entrenamiento previo, llegarían en unos 3 días a Battery City, que estaba al norte de California.
Acabamos de cenar y me acosté en lo que se suponía era mi cama. Pero no podía dormir. No podía dejar de pensar en ellos. Entonces tomé la decisión: Me iba a fugar. A Battery City. Pero aún no sabía como me las iba a apañar... Entonces me acordé de las cajas de zapatos. Me levanté, las cogí y al abrilas me llevé una gran sorpresa.

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Bueno, pues este capítulo creo que es un poco más largo que los últimos... Espero que os haya gustado (; En serio, vuestros Fics son anioanoie *-* Jajaja. RESPONDER A LAS ENCUESTAS, BITCHES <3

miércoles, 15 de junio de 2011

Capitulo 9.

I can be your hero
Se me cortaba la respiración. Se había sentado a mi lado. Y cada vez acercaba más y más su cara a la mía. El desierto estaba callado. De fondo no se oía absolutamente nada, ni siquiera los ronquidos de Kurt. Entonces me di cuenta. ¿Realmente me gustaba Kevin? No, no podía ser. Dejé de mirar sus ojos y bajé la vista hasta sus labios. Estaban entreabiertos. Oh por dios, realmente queria.
-¿Cual de las dos opciones prefieres entonces?
Alcancé a decir con la voz lo menos entrecortada posible. Mi corazón aceleraba al ritmo que se acercaba. Con esa fría mirada sin dejar de mirarme.
-Pues...- No dijo nada más. Simplemente terminó de inclinarse y dejó sus labios sobre los míos. Fue extraño. No le corresondí el beso pero tampoco me aparté. Cuando terminó y me miró yo estaba totalmente petrificada.- Ya lo sabes, ¿No?
-Te vas a... Tu me... -No sabía que decir. La verdad es que nunca había tenido pareja entonces todo esto era nuevo para mi. Se empezó a reir.
-Jajaja no te creas que me gustas ni nada, era sólo para ver como reaccionabas.
Todo se acabó de golpe. Volvieron a surgir los ronquidos, se empezaron a oir algunos grillos. Incluso entró un poco de frio. Me quedé de piedra. No podía moverme. No reaccionaba. ¿Porque? Si al fin y al cabo se suponía que no sentía nada por él...
Se levantó de la cama y se volvió a la suya riendo.
-Aiii Helena, Helena, Helena... Mira que eres facilísima, niña...
Y se volvía a reir mientras se giraba y me daba la espalda tapándose con la manta. Estaba enfadada. Muchísimo. Ese niñato se creía el rey de Roma y no era nadie. Me quedé un rato como estaba, sentada en la cama, mírando fijamente su espalda mientras no pensaba en absolutamente nada. Entonces me di cuenta de que estaba dando pequeños ronquidos. Se había dormido. Miré por la ventana que estaba a mi lado hacia el cielo. Se estaba nublando. Puede que llueva mañana. Oí unos pasos que se dirijían a la habitación. No me moví de como estaba. La puerta se abrió despacio y una mata roja se asomó.
-¿Qué haces? -Pregunté susurrando para no despertar a Kevin.
-Oh nada, es que... Estaba pensando... Nada más...
No me lo creía. Venía a por algo pero no creo que me fuera a decir nada. Al final de un rato en el que los dos seguíamos en la misma posición rompió el silencio.
-¿No puedes dormir?
Negué con la cabeza, no pensaba contarle lo que había ocurrido con su hermano. Dió unos pasos y se sentó en la cama en la que me encontraba.
-Y bueno... Nada nuevo que contar, ¿Verdad?
-Pues obviamente no.
Empezamos a hablar de tonterías. Ninguno de los dos teníamos sueño. No teníamos ganas de nada. Me contó que Martha era una chica que conocía de hacía unos meses y que lo hicieron todo muy rápido. Realmente le apuraba el tema de tan sólo pensar en una boda. Acabamos hablando de música. Como la anterior vez.
-¿Y no tocas ningún instrumento? -Pregunté
-No, intenté aprender a tocar la guitarra pero eso de cantar y tocar a la vez me resultaba inposible. Así que lo dejé a medias.
Seguimos hablando sobre las canciones que habíamos oido en la emisora del Dr.Death. La mayoría las conocía perfectamente. La verdad es que estaba inspirada. Me apetecía escribir cualquier cosa. Se lo dije y me esperaba que se echara a reir o algo por el estilo pero en cambio se auto-invitó a ayudarme a escribirla. Me levanté y cogí la libreta y un boli y, bajo la poca luz de la Luna que entraba por la ventana empezamos.
-Would you dance if I asked you to dance
Would you run and never look back
Would you cry if you saw me crying
And would you save my soul tonight - Empecé yo.
-Would you tremble if I touched your lips
Would you laugh
Please tell me this
Now would you die for the one you loved
Hold me in your arms tonight
-Jmm, no está mal pero... No se como seguir.
-Vamos, lo tienes a huevo.
Me puse a pensar y a pensar pero no podía. No se me ocurría nada. O por lo menos nada que no me recordara a él.
-No puedo, Gee...
-A ver, déjame a mi...
Estubo un rato mirando la letra como si fuera a pasar algo y entonces sonrió.
-I can be your hero baby
I can kiss away the pain
I will stand by you forever
You can take my breath away
-Would you swear that you'll always be mine
Would you lie
Would you run away
Am I in too deep
Have I lost my mind
I don't care, you're here tonight
Me miró y sonrió.
-Valla, estas hecha una romanticona, ¿eh? Jaja
Le di un empujón flojo en el hombro. Y escribió en la hoja más trozo de canción.
-I can be your hero, baby
I can kiss away the pain
I will stand by you forever
You can take my breath away

I just want to hold you
I just want to hold you
Am I in too deep
Have I lost my mind
Well I don't care
You're here tonight

I can be your hero, baby
I can kiss away the pain
I will stand by you forever
You can take my breath away

And I can be your hero
I can kiss away the pain
And I will stand by you forever
You can take my breath away
You can take my breath away
Nos miramos a la vez y sonreímos diciendo al unísono:
-And I can be your hero
En ese momento Kevin se movió y se giró quedando de cara a nosotros.
-Gerard, tío, vete y déjame dormir...
-Sigue durmiendo, anda.
-Pero si no me he dormido, con el ruido que haceis... - Empezó a estirarse aún tumbado en la cama boca-arriba.- Por cierto, bonita canción de Pukeland.- Se echó a reir.
La verdad es que me daba igual, la canción estaba escrita para ese chico que me había ayudado en ese día.
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Hellouses! Bueno antes de nada darles la bienvenida a mis nuevos followers <3 Y deciros que vuestros Fics me encantan! :D 
No estoy muy contenta con este capitulo pero bueno, se hace lo que se puede x) No he tenido ni tiempo ni inspiracion suficientes u.u
Este capítulo va dedicado a Lorena Tepes ya que me ha ayudado con las ideas para escribir y a encontrar la canción, la cual por cierto se llama "I can be your hero" de Enrique Iglesias.

jueves, 9 de junio de 2011

Capitulo 8.

No me dió tiempo a nada más. Simplemente algo se tiró encima de mi y caí de morros contra el suelo. Seguía teniendo a ese algo encima de mi. Cuando giré la cabeza vi que era Kevin.
-Pero que haces?!
Pasó totalmente de mi, seguía encima de mi pero mirando para atrás. Giré la cabeza hacia todos los lados que mi posición me permitía y vi como todos sacaron sus Rayguns.
-Grace, métete dentro y no te asomes a la ventana ni mucho menos salgas!!
Gritó Kurt. La niña hizo lo que dijo. Kevin se giró a mirarme. Aun con su pistola en la mano.
-Helena, pasa dentro, haz lo mismo.
-Pero no entien...
No me dio tiempo a terminar, Kevin hizo como una especie de combulsión. Como si le hubieran pegado una patada o algo. Puso los ojos en blanco y calló tendido encima de mi.
-KEVIN!!!- Gritó Gerard. El cual no se lo pensó dos veces y disparó varios disparos al frente. No podía ver que había por mi posición.
-Helena, coge a Cobra Kid y meteros en casa!- Me gritó Billie.
Me levanté como pude. Pero preferiría no haberlo hecho. Miré hacia donde había disparado Gerard y vi un coche de BL/ind que venía todo lo rápido que podía. Un draculoide estaba con medio cuerpo asomado y la Raygun en la mano. Me quedé paralizada con la imagen.
-HELENA, METETE DE UNA MALDITA VEZ!
Cargué como pude a Kevin y fuimos dentro. Lo tumbé en la misma cama donde pasó la noche anterior. Fui de vuelta a la barra. Grace estaba sentada en un taburete. Mirando a la nada.
-¿Qué miras?- Le pregunté acercándome.
-Intento no mirar la ventana.
Me daba pena. Tan pequeña para todo esto... Se me ocurrió una idea. Fui a por unas camisetas que tenía que me había traído y cogí unas tijeras de la barra.
-Necesito reformar mi ropa, ¿Me vas a ayudar?
Me miró seria. miró la ropa y otra vez a mi.
-No me gusta la moda.
Dejé todo en el suelo. No sabía que hacer. No se me daba bien. Simplemente no se me daba bien.
-Mira, ya eres suficientemente mayorcita para saber lo que está pasando ahí fuera, ¿verdad? Bueno, pues lo mejor sería que intentaras no pensar en eso, distraete, búscate una afición.
-Te gusta Kevin.
Me quedé paralizada. Kevin no me gustaba. Vale, era guapo, tenía buen cuerpo y todo eso pero jamás tendría nada con él. Y menos después de lo del dia pasado. Entonces me acordé de lo que le había pasado y de la herida de Gerard. Tendría que ir a curarlo.
-No digas tonterias, Grace.-Dije mientras me volvía a la habitación.
-¿Esta muerto?
-No-Ya estaba entrando a la habitación.
-¿Entonces no te lo vas a tirar muerto?
Me quedé paralizada totalmente. Esa niña era una cria. Tenia pinta de angelito. De niña de anuncio. Pero en cambio era muy espabilada y... Madre mia. Controlaba todos los ámbitos. Hice como que no la escuché y entré cerrando la puerta. Kevin aún no se había despertado. Me asomé a la ventana. Ya habían acabado. El Draculoide estaba inconsciente en el suelo. El coche supongo que huyó. Los demás estaban examninándolo. Me volví a Kevin. Estaba despertándose.
-Helena...
-Shh.. Tranquilo...
Cerró los ojos y suspiró. Me senté a su lado.
-Tengo que curarte.
Me miró y abrió mucho los ojos. Puso su mano sobre su tripa y cerró nuevamente los ojos.
-¿En serio?
-Venga, va. No seas un crio.
Le ayudé a incorporarse y a quitarse la camiseta. Se tumbó boca abajo. Hice lo que tenía que hacer y ya esta. Le dejé descansando. Cuando salí de la habitación entró Gerard corriendo. Se nota que se llevaban bien, madre mia. Fui con Billie y Kurt.
-¿Que tal os ha ido?
-Bueno... Ha sido un susto más que nada.
Asentí con la cabeza. Me giré y vi a Grace con un paquete de papas.
-Que raro, alguien comiendo.
-Coge lo que quieras.
Se me iluminó la cara. Estaba hambrienta. Hacia casi dos días que pasaba a base de agua. Me acerqué y cogí lo primero que encontré. Me daba igual lo que fuera. Sólo queria comer. Cualquier cosa. No me importaba.
Ya estaba bien entrada la noche. Grace dormía en el incómodo sofá. Nosotros cuatro estábamos sentados en el suelo. Hablando. Decidimos acostarnos ya. No teníamos ninguna misión por el momento para el próximo dia pero necesitábamos descansar.
-Helena, duerme tu en la otra cama.
-Oh no... En serio, dormir vosotros. Yo... Yo puedo dormir en cualquier sitio.
Insistieron en que usara yo la cama. Acepté. En el fondo era obvio que lo prefería a volver a pasar una noche en el porche. Así que entré con cuidado de no hacer ruido y despertar a Kevin. Pero no sirvió de nada. Justo cuando ya me tumbé abrió los ojos.
-¿Que hora es?
-Tarde.
Silencio incómodo. No tenía ni idea de que decir o que hacer. Me tumbé en el colchón que tampoco era muy cómodo pero era mejor que otra cosa. Me quedé mirando al techo para evitar cruzar la mirada con Kevin el cual no dejaba de mirarme fijamente. Al final no pude más y le pregunté seca.
-¿Vas a dormir o te vas a pasar la noche mirandome empanado?
No dijo nada. Siguió tal y como estaba. Con esa cara de póker
-¿Sabes realmente cuál de las dos opciones prefiero?