viernes, 1 de julio de 2011

Capítulo 12.

I CAN'T GO DOWN WITH MYSELF, BUT I WILL GO DOWN WITH MY FRIENDS

-¿Qué haces aquí?
Kevin se quedó mirándonos perplejo.
-¿Por que has tardado tanto?- Dijo Gerard molesto mientras guardaba su pistola.
-Pues por que los novatos son los novatos y ya sabes como son.
Dicho esto una fila de cabezas fueron asomándose a las ventanas. Había de todo. Niños de unos 11 años, otros de unos 40, unos vestidos llenos de colores brillantes y otros un poco más oscuros. Pero todos tenían brillo en los ojos. Estaban realmente ilusionados con todo esto. Kevin hizo un gesto que provocó que entraran. Desde fuera parecían más pero eran sólo unos 20 en total. Kevin les miraba con bastante indiferencia, casi se podría secir que los ignoraba en la totalidad. Gerard por el otro lado intentaba controlar a todos como podía. Yo simplemente me volví a sentar en la silla de antes. Al rato Kevin se acercó a mi.
-¿Qué te ha pasado en la cabeza?
-Nada, un susto con un conejo...
-Deberías estar en Colorado, ¿Verdad? ¿Saben donde te encuentras?
-Pues no creo, la verdad...
-Eres una cría. Ya te lo dije cuando te conocí. No piensas en los demás.
No dije nada. Miraba al suelo.
-¿No se te ha pasado ni un segundo por la cabeza que estén preocupados por ti? Hay más gente en el mundo, ¿Sabes? No tenemos tiempo para ocuparnos unicamente de ti. Aquí hay novatos que en su vida han visto una Raygun que son más responsables que tú.
Me dolieron sus palabras. Muchísimo. Me levanté y me metí entre la gente. Salí por la puerta. Estaba todo desierto. Habían dos furgonetas y unas 3 motos. Entonces me acordé de la que había cogido yo. Me asomé por el otro lado y la ví. Aún estaba tirada en el suelo conforme calló. Estaba un poco lejos. El impacto había sido muy grande. Me lo pensé un poco pero al final me dirigí a ella. La cogí a duras penas. Se le salía un líquido. Gasolina, supongo. La iba llevando a mi lado hasta llegar a la estación. Estaba todo oscuro y sólo se veían las luces lejanas y el alboroto de los novatos. Si me vieran alguno de ellos me dirían que me volviera inmediatamente. Cuando llegue la dejé junto a los demás vehículos.
-Hola.
Me giré. Era la voz de una chica. Era de estatura normal. Estaba apoyada en el marco de la puerta.
-¿Estás bien?- Pregunté mientras le ponía el caballete a la moto.
Negó con la cabeza.
-Estoy un poco mareada.
Tenía el pelo castaño claro y largo. Los ojos marrones. Se acercó un poco más a mi.
-No te he visto antes- Me dijo mientras se sentaba apoyando la espalda en la pared.
-Oh yo no soy una novata...
-Entonces... ¿Qué haces aquí?
-Es una larga historia...
-Tengo tiempo- Me miró y sonrió.
La chica me calló bien casi al instante. Me senté a su lado y empezamos a hablar sobre nosotras. Me contó que se llamaba Sara y que Tenía mi edad. Era de un pueblecito cerca de Phoenix. Estuvimos hablando sobre música y sólo nos callamos cuando Gerard se asomó.
-Chicas, nos tenemos que ir. Ahora empiezan las destinaciones.
-Pero si son las 12 de la noche -Se quejó Sara.
-El camino es de 4 horas.
No dijo nada más. Se giró y entró.
-¿Vienes a las destinaciones?
-No lo sé. - Respondí mientras me levantaba y le ayudaba a hacer lo mismo.
Kevin se asomó a la ventana y nos miró.
-Helena.
Cuando le miré me hizo un gesto para que me acercara.
-Coge la radio. Sintoniza el número que te he dejado escrito. Es la base de Colorado. Pídeles disculpas por haberte fugado sin más y avísales de que te vienes a las destinaciones. Rápido.
Dicho esto cerró la ventana y volvió dentró. Miré a Sara.
-Anda, vete. Parece que no está de muy buen humor.
-Nunca lo está. - Dije resoplando mientras me metía dentro.
Había mucha gente y al estar todo cerrado hacía mucho calor. Muchos reían. Otros en cambio estaban al borde de un ataque de ansiedad. Cuando alcancé la radio y sintonicé me respondió una voz de un chico.
-¿Scars?
-jmm.. Si... ¿Quién eres?...
Parecía cansado.
-Soy.. Esto... Cryed Weapon... ¿Te pillo en mal momento?
-¿Helena?... ¿Donde estás?... ¡Llevamos todo el dia en tu busca!
-Lo..Lo siento... Yo... Me voy a las destinaciones...
-Está bien, pero nos lo podías haber dicho... En fin, ten mucho cuidado.
Al final se creyó que me tuve que ir a las destinaciones y no tuve que disculparme. Un mal trago menos por el que pasar. Cuando me giré y quise darme cuenta todos habían salido. Yo hice lo mismo. Ahí estaban todos metiéndose en las furgonetas y en las motos.
-Y no os olvideis- Hablaba Kevin encima de una furgoneta.- Que nosotros iremos los primeros en el coche. No nos adelanteis. Cuando entremos en Battery City serán más o menos las 5 de la madrugada pero habrán Draculoides. No os pongáis a...
Dejé de escuchar. Aunque puede que justamente yo tuviera que ser de las que más atención tendrían que prestar. Buscaba a Sara con la vista pero no la veía. Sólo me crucé con Gerard que me dijo que me metiera en su coche. Con él y Kevin. Hice lo que me dijo. Estaba en el asiento trasero. Gee conducía y Kevin estaba en el asiento del copiloto mirando todo el camino por la ventanilla. Al final me dormí. Cuando me desperté miré el reloj del coche. Las 4 y cuarto. Bostecé y Kevin se giró.
-Valla, ya era hora...
-¿Falta mucho?- Dije frotándome los ojos.
-No- Respondió Gerard- Esas luces ya son de la ciudad.
Miré por la ventanilla y la vi. Era horrorosa. Sin color. Sin ambiente. Sin vida. Un enorme arco nos dió la bienvenida sin la más mínima resistencia. ¿Sabrían que estabamos entrando? Dentro todo eran edificios blancos. Carteles de Killjoys en busca y captura, eslogans de BL/ind... Que basura... Nos metimos en un barrio apartado, donde habían naves industriales vacías.
-Es aquí.- Dijo Kevin desabrochándose el cinturón. Sacó su Raygun y se bajó.
Estuvo inspeccionando mientras los demás seguíamos en nuestros respectivos vehículos. Totalmente en silencio. Entonces volvió a aparecer.
-Esta limpio.
Bajamos mientras otros se ivan a esconder los vehículos. Ahora empezaba todo. Nos metimos en la nave. Estaba vacía. Llena de polvo y telarañas.
-Dormid.- Dijo Gerard- A las 8 tenemos que salir a buscar ropa y demás.
Estaba totalmente perdida. Entonces vi a Sara. Vino hacia mi y me dió un abrazo.
-Estoy super emocionada.- Dijo mirando fascinada a nuestro al rededor.- Oh, por cierto, mira, te presento a Yolanda, hemos ido juntas en la furgoneta.
Me di entonces cuenta de que al lado de Sara estaba una chica alta, de nuestra edad, morena, con el pelo negro y rizado. Me miró y me sonrió.
-Hola.
-Hey.
Nos tumbamos en el suelo, como todos los demás y no tardamos en volver a dormirnos. Pero entonces algo me chafó. Abrí los ojos.
-Ve con más cuidado.- Volví a cerrarlos. Entonces me dí cuenta de quien era. Los volví a abrir.- ¿Billie?
-Hoolaa- Sonrió con una de sus sonrisas. Me levanté y le abracé provocando que los dos nos cayesemos al suelo.- Jajaja- Empezó a reirse
-Sshh, despertarás a los demás jaja
Nos levantamos con cuidado de no chafar a nadie. Nos dimos un abrazo y nos prometimos pasar el dia juntos para ponernos al dia. Y de paso poder ver también a Kurt. Me volví a tumbar pero cuando quise darme cuenta y empezaba a dormirme era la hora de levantarse.
Con las primeras luces de la mañana salimos. Estábamos indefensos ya que habíamos tenido que dejar las Raygun (Excepto Kurt, Billie, Gerard y Kevin) y las máscaras. Ahora que empezaban a abrir las tiendas tendríamos que adaptarnos. Ibamos en pequeños grupos de 5 o 6 personas para no destacar tanto. En mi grupo íbamos Gerard, Sara, Yolanda, dos chicos más y yo. Entramos a la primera tienda que vimos.
-Bienvenidos.- Nos dijo una chica vestida de blanco.
Toda la ropa en la tienda era blanca, gris o crema. No habían más colores.
-¿No tienes nada mas... Colorido?- Preguntó Yolanda mientras miraba una camiseta gris.
-No. Tenemos lo mismo que las demás tiendas.- Sonrió. Yo no le veía la gracia.
Cogimos lo primero que vimos y lo pagamos. Cuando fuimos a salir pasó un grupo de Draculoides. Nos volvimos adentro tan rápido como pudimos.
-NOs lo llevaremos puesto.
Nos metimos en los probadores y nos cambiamos, metimos nuestra antigua ropa en las bolsas de la tienda y salimos tan disimuladamente como pudimos.
-¿Y ahora que haremos?- Preguntó Yolanda. Llevabamos toda la mañana dando vueltas.
-Ir acostumbrandoos a la ciudad. Habrá momentos en los que tengais que ir solos.
La conversación no pasó de ahí. Vimos que había mucha gente en una avenida. Nos acercamos para ver que pasaba. Nos asomábamos entre la gente. Parecía que iba a haber un desfile o algo por el estilo.
-No sabía que aquí habían desfiles.- Dije poniéndome de puntillas para ver mejor.
-Y no hay.
-¿Entonces que es est...?- Sara dejo la pregunta en el aire ya que el suelo tembló ligeramente mientras un enorme ejército de Draculoides iba paseando por la avenida.
Nos volvimos a la última fila para que no nos pudieran ver. Muchas personas miraban sin palabras a todas esas personas uniformadas mientras que otros les vitoreaban. Me preguntaba que pasaría si alguno abucheara... Entonces, detrás de todos, y delante de un montón de exterminadores estaba ella. La Jefa de S/C/A/R/E/C/R/O/W/con su peinado de siempre y esa sonrisa cínica.
-Debe haber alguna reunión importante.- Dijo Gerard.
La gente empezó a seguirles y no hicimos otra cosa que imitarles. Al fin y al cabo, se trataba de pasar desapercividos. En mitad del camino nos encontramos con los demás, que también se habían vestido ya de blanco. El desfile contunuó hasta en entrada del imponente edificio de BL/ind, donde pararon y la jefa se subió a una especia de plataforma.
-Ciudadanos de Battery City.
Todo quedó en silencio y ella prosiguió.
-Nos han llegado unas noticias horrorosas, al parecer, los Exterminadores han llegado a la ciudad.
No entendía nada. La gente se preocupó notablemente pero... ¿Es que no veían que habían estado andando entre exterminadores todo el camino?
-¿A qué se refiere con lo de los Exterminadores?- Preguntó Yolanda a Kurt
-Killjoys, obviamente. Con todas las pastillas que les hacen tomarse en normal que els controlen la forma de pensar.
Volvimos a prestar atención a la chica.
-Vamos a reartir fotografías. Si alguno de vosotros los veis, no dudéis en comunicárselo a los agentes más cercanos.
-Y por agente- Dijo Sara por lo bajo- Supongo que entenderán Draculoide.
-Esto se está poniendo feo, vámonos- Dijo Gerard- Volver a formar pequeños grupos.
Cuando ya estábamos saliendo de la plaza donde estaba asentada la reunión una mujer de unos 30 años dijo.
-¡He encontrado a uno!
Todos nos giramos. Mierda. Nos habían encontrado. Toda la plaza nos estaba mirando anonadada mientras Korse y ella sonreían.
-Ya sabéis lo que tenéis que hacer.- Dijo Korse. Y de la nada aparecieron cientos de Draculoides.

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Hooolaaaaa!! <33 Bueno, ya está el capítulo, no os quejaréis de que es corto, no? e__é
Enviarme vuestras preguntas o cosas que os gustaría que pasaran al Tuenti, ya que me tenéis todas agregada jaja x)

martes, 28 de junio de 2011

Capitulo 11.

Just Sleep

Dentro de una de las cajas estaba mi máscara. Era verde, con unos detalles en los ojos rojos. Me la prové. Me sentía como una niña pequeña con un juguete nuevo. Aunque el verdadero juguete nuevo se encontraba en la otra caja. Era una Raygun. Realmente preciosa. Era azul y en la empuñadura estaba estampada la bandera de Estados Unidos. Cerca del cañón había un ojo verde dibujado con una lágrima y se leía Cryed Weapon. Me preguntaba de que color serían los rayos que disparaba... Entonces me acordé de que me tenía que fugar. Me levanté con cuidado. Estaba todo a oscuras pero intenté acordarme de la habitación como pude. Estaba la puerta y en frente la cama, junto a una ventana, recordaba alguna cómoda cercana a la ventana donde Scars me había dicho que había un mapa de las zonas. Llegué con éxito a la cómoda. Eso sí, el éxito también conllevó a varios tropezones con cosas indefinidas.
Cogí los planos y me acerqué a la ventana. No había casi luz pero me valía. Estaba en la Zona 5. A unas 10 horas en coche rápido de Battery City más o menos. Perfecto, con el plano podría llegar pero... ¿Cómo? BL/ind había prohíbido sacarse el carnet a no ser de que fueras Draculoide por lo que no tenía ni idea de conducir. Pero tenía que hacerlo. Tenía que verlos. Tenía que VERLE.
Cuando ya empezaba a asomar el Sol me levanté y me vestí con unos vaqueros, las botas militares negras, una camiseta de Queen y cogí mi máscara y mi pistola. Bajé y busqué un vehículo. Lo había pensado y un coche podría ser más difícil así que decidí intentarlo con una moto. Encontré una que estaba bastante bien. Además tenía asolina de sobra. No encontré casco pero confiaba que no me haría falta. No podía ser tan difícil. Arranqué con dificultad, me costó no caerme varias veces pero cuando ya estaba saliendo de Colorado ya le había pillado bastante el truco. Ya debería de llevar varias horas, me cansaba, me aburría. yo solo seguía y seguía conduciendo por el desierto. Miré por un momento el medidor de velocidad. 110km/h Si quería llegar a tiempo debería de ir más rápido. Aceleré y miré por un momento el medidor y cuando volví la vista hacia la carretera vi que estaba a punto de pisar a un pobre conejo que estaba plantado ahí en medio.
-Corre, conejo, corre!!
Tuve que girar rápidamente haciendo que la moto derrapara y yo cai dando varias vueltas en el suelo. Al final me golpee en la cabeza con algo. La moví como pude para ver lo que era. Una estación de radio de emergencias. Fui cerrando los ojos involuntariamente. Negro, negro, negro.
El agente #0057 andaba con la Raygun en la mano. Su respiración estaba agitada. Entonces vió la estación de radio abandonada. Se asomó y vió dos sombras. Se agachó nuevamente con el pulso acelerado. Estaba solo. Por primera vez. Pero tenía que atacar. Sacó de su traje las fotos de los Killjoys y demás rebeldes que tenían en Battery City pegadas por todos los sitios. Se volvió a asomar con cuidado y vió a un chico pelirrojo junto a una chica de pelo negro. Coincidían con 2 de las fotografías. La chica se trataba de una cría que había huído de su pueblo cuando los iban a reclutar. En cambio el otro estaba en busca hacía mucho tiempo. Se trataba de uno de los Killjoys más buscados. Party Poison. Si lo lograba capturar, Korse le recompensaría. Y no hablar de La Jefa. De seguro que lo convertiría en Extermiandor. No se lo volvió a pensar. Abrió la puerta de golpe, empuñó en arma apuntando al pecho del chico y disparó. Fue un disparo limpio, seco. El chico calló muerto al suelo mientras la chica soltó un grito. 
Me desperté de golpe. Asustada. No me lo pensé y me levanté como pude. Entré en la estación de radio abriendo la puerta de golpe. No podía moverme muy bien por el accidente. Me dolía todo. Pero entonces se me pasaron todos mis males. Estaba ahí.
-Gerard!!
-He..Helena.. ¿Qué haces aquí? ¿Por que no estás en Colorado?
-Yo.. Yo...
No pude más. Caí de nuevo al suelo. Me dolían las piernas. La cabeza. Los brazos. Mi pulso acelerado. La sorpresa de habérmelo encontrado ahí. Ese sueño que acababa de tener. Cuando volví a despertar estaba en el suelo. Gerard estaba sentado a mi lado. Preocupado. Me dolía mucho la cabeza. Me llevé la mano a la frente y ví que tenía un pañuelo. Miré confundida a Gerard.
-Lo he usado como venda.- Me explicó- Tenías un hilo de sangre.
Cerré nuevamente los ojos e intenté levantarme pero no podía. Me dolía todo demasiado. Gerard me ayudó y cuando conseguí ponerme en pie volvió a las mismas preguntas.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó mientras me ayudaba a sentarme.
-Eso también te lo puedo preguntar yo, ¿No?- Hablaba intentando cambiar la drección de las preguntas.- Se suponía que las Destinaciones son en Battery City y no aquí.
-¿Cómo sabes tu eso?
-Yo se muchas cosas.
Se quedó callado. Pensativo mientras me miraba.
-¿Sabe alguien que estás aquí?
-No.
-¿Te han seguido?
-Creo que no. Llevo conduciendo todo el día sola.
Decidimos no volver a tocar el tema por el momento. Nos quedamos callados. Era un silencio incómodo. Entoces algo llamó nuestra atención. Oímos unos pasos que se acercaban. Gerard en un acto reflejo se levantó y desenfundó la Raygun. Yo por el contrario, como acto reflejo sólo me levanté y me acerqué a él. Entonces recordé que ya tenía una Raygun propia. La saqué y le imité quedando los dos de pie uno al lado del otro con la pistola en alto apuntando hacia la puerta. Miró la pistola y luego a mi y sonrió, entonces la puerta se abrió.

lunes, 20 de junio de 2011

Capitulo 10.

Because the hardest part of this is leaving you

Me despedí de Gerard y nos dimos las buenas noches. Cuando salió de la habitación y cerró la puerta miré a Kevin.
-¿Contento?
Se giró y me miró.
-Mucho.
-Pues me alegro.- Dije seca.
Me metí en la cama cerré los ojos. Al poco tiempo me quedé totalmente sumida en un profundo sueño.
Ya era de día. Me desperté por la luz del Sol que entraba con tanta fuerza por la ventana. Me encontraba sola en la habitación. Salí frotándome los ojos para quitarme de encima todo el sueño que pudiera. Saludé con la mano con los ojos cerrados mientras bostezaba.
-Buenos días, bella durmiente.
Sonreí ante aquellas palabras y abrí los ojos. Billie. Tan alegre como siempre. Era realmente adorable una bienvnida así. Me acerqué a la barra. Ya estaban todos los demás, menos Kurt.
-¿Y AfroMan?
-Duchándose.- Respondió Gerard mientras le daba un sorbo a su café.
Cogí una taza de café que estaba abandonada en medio de la encimera.
-Lo han hecho hace tiempo- Me dijo Grace, la cual estaba sentado en uno de los taburetes- Aunque seguirá igual de frio...
Sonreí al comentario. La niña no dejaba de mirar de mala gana un vaso de leche que tenía frente a ella.
-¿No te gusta la leche? -Pregunté mientras daba el primer sorbo al café.
-Si, pero esta fría y además... Muy sosa...
-Lo que pasa- Intervino Gerard - Esque no tenemos cola cao y la leche sola no le gusta.
-¿Cola cao? - El gobierno de Battery Citty lo prohibió cuando yo apenas tenía 9 años. Ya ni me acordaba del sabor del chocolate. - Creía que ya no habían esas cosas.
-Te impresionaría saber cuantas cosas prohibidas hay aún por aquí.
Sonreí y volví con el café. Entonces caí en que Kevin no había hablado todavía. Me giré a mirarlo. Estaba de pie. Apoyando los codos a la barra mientras sostenía una taza que no dejaba de mirar. Cayó en la cuenta de que le observaba y me miró. Yo sólo aparté la vista rápidamente. Tragué de golpe el café que me quedaba y me volví a la habitación, saqué una camiseta gris de tirantes gruesos que ponía "Rock 'n Roll" Con letras negras y ropa interior limpia. Me cambié. Cuando salí Kurt ya estaba allí. Me miró y me sonrió mientras me decía hola con la mano, le devolví el gesto. Entré en el baño y me peiné. Salí y me senté en el sofá con los demás.
-¿Qué hacemos hoy?
Todos estaban callados. DEMASIADO callados. Y por si no fuera suficiente, estaban muy serios. Miré a Grace. La niña estaba sentada en las piernas de Gerard mirando al suelo. Me pareció increible la cantidad de cosas que al parecer te pierdes cuando te peinas. Y, como si apareciese de la nada, NOISE hizo su brillante aparición en patines.
-Hola a todo el mundo.
Nadie le respondió. Entonces se acercó a mi y sacó dos cajas de zapatos.
-Espero que te gusten.
Se volvió para mirar a los demás.
-¿Ya se lo habéis contado?
Ninguno respondió. Todos miraron de nuevo al suelo. Quien calla otorga. Noise se enfadó muchísimo y salieron fuera a "hablar" mientras yo me quedaba dentro con Grace. No hace falta aclarar que era obvio que las dos sabíamos perfectamente que lo de ahí fuera iba a ser una discusión y no una sofisticada charla sobre letras de canciones de desamor.
Cuando terminaron los gritos varios, entraron de nuevo.
-Cryed Weapon, coge tu mochila. -Me ordenó Gerard mientras cogía su chaqueta azul con el logo de "Party Poison" en la espalda.
No hice ningún comentario al respecto. Simplemente obedecí. Nos metimos en el coche. Arrancó y tomamos la carretera. Aún llevaba en la mano las dos cajas de zapatos que ni siquiera había abierto. Simplemente no me parecía el mejor momento. Cuando ya llevábamos un par de canciones me decidí a hablar.
-¿Qué me teníais que contar?
Se quedó callado. Apretó el volante. Cambió de marcha y siguió sin contestarme.
-Holaaa, California llamando a Gerard...
-Helena, hoy empiezan las destinaciones.
Me quedé callada. Si las destinaciones suponían que se tenían que ir por ahí, ¿Yo que haría?
-Pero... - No me dió tiempo a decir nada más ya que me cortó rápidamente.
-Te quedas en Colorado, con otros Killjoys, nosotros cuando acabemos estos dos meses volveremos.. O...
-¿o qué?
-O te quedarás ahí, depende.
-Pero no lo entiendo, si las destianciones son para novatos y yo soy nueva en todo esto... ¿Porqué yo no voy también?
-Bueno, tu ya has hecho misiones, has curado heridas... En fin, el Dr.Death piensa que ya sabes lo suficiente y que lo poco que te falta por saber lo aprenderás por ti sola allí.
No dije nada. No quería seguir hablando del tema. No quería seguir hablando de que nos tendríamos que despedir. No quería hacer nada. El resto del viaje lo pasamos en silencio.
-Bad news from the zones, trumbleweeds... It looks like Neon Celuloid and Shouted Feeling had a clap with an exterminator....
Decía el Dr.Death por la radio. Otros dos Killjoys menos en el mundo... Miré a Gerard.
-¿Los conocías?
-No.
Fin de la conversación. El resto del viaje lo pasamos en silencio. Ya era medio dia cuando nos encontrabamos en el corazón de Arizona y cuando entramos en Colorado eran las 9 de la noche.
-Este tema va dedicado a todos los Killjoys que estáis ahora mismo en una de vuestras misiones, para todos vosotros, This is how it goes de Billy Talent.
Aparcamos en mitad de lo que debió ser una avenida transitada. Señaló un edifiio bastante nuevo dentro de lo que cabía. Era una torre de oficinas muy alta y toda encristalada. Aunque parecía que los cristales no habían sido limpiados en siglos. Llegamos a la puerta y abrimos. No había luz dentro. Dimos dos pasos y algo se nos tiró encima. Inmovilizándonos.
-¿Os creeís que somos tontos?- Dijo una voz desconocida. Me temía lo peor "Mierda, ya nos han pillado los draculoides".
-No seáis idiotas. Soy Party Poison!- Gritó Gerard.
Las luces se encendieron. Era una habitación enorme y vacía. Sólo habían unas cuantas personas con máscaras y sus rayguns en las manos apuntándonos. Pero al ver a Gerard bajaron las armas y se quitaron las máscaras.
-Party Poison...- Estaban muy sorprendidos. Como si estuvieran viendo a un fantas,a.
-Ya os lo he dicho, idiotas.- Dijo mientras se levantaba y me ayudaba a hacer lo mismo.- ¿Donde...?- Buscó con la mirada por el suelo y encontró las dos cajas de zapatos, que por cierto aun no había abierto, y me las dió.
-Creíamos que no volveríamos a verte por aquí después de todo lo que pasó.- Dijo una chica con pantalones vaqueros grises y una chaqueta de motorista verde.
-No os librareis de mi así de fácil- Sonrió y me miró.- Bueno, ella es Helena y se va a quedar con vosotros por el momento.
-Destinaciones- Dijo un chico mientras guardaba la pistola.
-Exacto. Tratármela bien, ¿Entendido?
-Si, mi sargento- La chica de antes de echó a reir.
Gerard dijo adiós a todos y me dió un abrazo.
-Ten cuidado, ¿Vale?
Salió por la puerta mientras se ponía su máscara amarilla. Se oyó el motor del coche y como se iba alejando. Me sentí sola de nuevo. Como cuando tuve que deshacerme de mis padres. Sola entre tanta gente a mi alrededor. Todos me miraban atentamente.
-Hola, me llamo fusion Desert- Dijo la chica de antes- él- Señaló al otro chico- Es Scars...
Y así sucesivamente nombrándome uno por uno. Les dije cuál era mi nombre Killjoy y me invitaron a subir arriba. Era una especie de base que estaba mucho mejor que la de la comarcal. Tenían un gran espacio, muchísima comida, camas para todos... Pero aún así los echaba de menos. Extrañaba a Gerard y su pelo rojo rondando por todo el bar. Extrañaba a Kevin con su cuhlería. Extrañaba a Kurt intentando siempre ser el perfecto caballero. Extrañaba, sobretodo, a Billie con su sonrisa inborrable desde la primera hasta la última hora del dia. Incluso extrañaba a la pequeña Grace con sus respuestas espontáneas.
Cenamos y durante la cena salió el tema de las destinaciones.
-Valla, con que tu no vas a hacer... ¡Que suerte tienes!- Dijo Fusion Desert.
-Si, las pruebas son muy duras. Pocos las pasan.- Comentó Scars mientras se llevaba un trozo de pollo a la boca.
Me explicaron que la prueba en las destinaciones era mucho más que trepar algunas cuerdas. Consistía en infiltrarse en Battery City y pasar como un ciudadano de allí durante un mes y sacar a algunas personas de allí. Todo ello sin ser descubierto por los Draculoides. Teniendo en cuenta el entrenamiento previo, llegarían en unos 3 días a Battery City, que estaba al norte de California.
Acabamos de cenar y me acosté en lo que se suponía era mi cama. Pero no podía dormir. No podía dejar de pensar en ellos. Entonces tomé la decisión: Me iba a fugar. A Battery City. Pero aún no sabía como me las iba a apañar... Entonces me acordé de las cajas de zapatos. Me levanté, las cogí y al abrilas me llevé una gran sorpresa.

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Bueno, pues este capítulo creo que es un poco más largo que los últimos... Espero que os haya gustado (; En serio, vuestros Fics son anioanoie *-* Jajaja. RESPONDER A LAS ENCUESTAS, BITCHES <3

miércoles, 15 de junio de 2011

Capitulo 9.

I can be your hero
Se me cortaba la respiración. Se había sentado a mi lado. Y cada vez acercaba más y más su cara a la mía. El desierto estaba callado. De fondo no se oía absolutamente nada, ni siquiera los ronquidos de Kurt. Entonces me di cuenta. ¿Realmente me gustaba Kevin? No, no podía ser. Dejé de mirar sus ojos y bajé la vista hasta sus labios. Estaban entreabiertos. Oh por dios, realmente queria.
-¿Cual de las dos opciones prefieres entonces?
Alcancé a decir con la voz lo menos entrecortada posible. Mi corazón aceleraba al ritmo que se acercaba. Con esa fría mirada sin dejar de mirarme.
-Pues...- No dijo nada más. Simplemente terminó de inclinarse y dejó sus labios sobre los míos. Fue extraño. No le corresondí el beso pero tampoco me aparté. Cuando terminó y me miró yo estaba totalmente petrificada.- Ya lo sabes, ¿No?
-Te vas a... Tu me... -No sabía que decir. La verdad es que nunca había tenido pareja entonces todo esto era nuevo para mi. Se empezó a reir.
-Jajaja no te creas que me gustas ni nada, era sólo para ver como reaccionabas.
Todo se acabó de golpe. Volvieron a surgir los ronquidos, se empezaron a oir algunos grillos. Incluso entró un poco de frio. Me quedé de piedra. No podía moverme. No reaccionaba. ¿Porque? Si al fin y al cabo se suponía que no sentía nada por él...
Se levantó de la cama y se volvió a la suya riendo.
-Aiii Helena, Helena, Helena... Mira que eres facilísima, niña...
Y se volvía a reir mientras se giraba y me daba la espalda tapándose con la manta. Estaba enfadada. Muchísimo. Ese niñato se creía el rey de Roma y no era nadie. Me quedé un rato como estaba, sentada en la cama, mírando fijamente su espalda mientras no pensaba en absolutamente nada. Entonces me di cuenta de que estaba dando pequeños ronquidos. Se había dormido. Miré por la ventana que estaba a mi lado hacia el cielo. Se estaba nublando. Puede que llueva mañana. Oí unos pasos que se dirijían a la habitación. No me moví de como estaba. La puerta se abrió despacio y una mata roja se asomó.
-¿Qué haces? -Pregunté susurrando para no despertar a Kevin.
-Oh nada, es que... Estaba pensando... Nada más...
No me lo creía. Venía a por algo pero no creo que me fuera a decir nada. Al final de un rato en el que los dos seguíamos en la misma posición rompió el silencio.
-¿No puedes dormir?
Negué con la cabeza, no pensaba contarle lo que había ocurrido con su hermano. Dió unos pasos y se sentó en la cama en la que me encontraba.
-Y bueno... Nada nuevo que contar, ¿Verdad?
-Pues obviamente no.
Empezamos a hablar de tonterías. Ninguno de los dos teníamos sueño. No teníamos ganas de nada. Me contó que Martha era una chica que conocía de hacía unos meses y que lo hicieron todo muy rápido. Realmente le apuraba el tema de tan sólo pensar en una boda. Acabamos hablando de música. Como la anterior vez.
-¿Y no tocas ningún instrumento? -Pregunté
-No, intenté aprender a tocar la guitarra pero eso de cantar y tocar a la vez me resultaba inposible. Así que lo dejé a medias.
Seguimos hablando sobre las canciones que habíamos oido en la emisora del Dr.Death. La mayoría las conocía perfectamente. La verdad es que estaba inspirada. Me apetecía escribir cualquier cosa. Se lo dije y me esperaba que se echara a reir o algo por el estilo pero en cambio se auto-invitó a ayudarme a escribirla. Me levanté y cogí la libreta y un boli y, bajo la poca luz de la Luna que entraba por la ventana empezamos.
-Would you dance if I asked you to dance
Would you run and never look back
Would you cry if you saw me crying
And would you save my soul tonight - Empecé yo.
-Would you tremble if I touched your lips
Would you laugh
Please tell me this
Now would you die for the one you loved
Hold me in your arms tonight
-Jmm, no está mal pero... No se como seguir.
-Vamos, lo tienes a huevo.
Me puse a pensar y a pensar pero no podía. No se me ocurría nada. O por lo menos nada que no me recordara a él.
-No puedo, Gee...
-A ver, déjame a mi...
Estubo un rato mirando la letra como si fuera a pasar algo y entonces sonrió.
-I can be your hero baby
I can kiss away the pain
I will stand by you forever
You can take my breath away
-Would you swear that you'll always be mine
Would you lie
Would you run away
Am I in too deep
Have I lost my mind
I don't care, you're here tonight
Me miró y sonrió.
-Valla, estas hecha una romanticona, ¿eh? Jaja
Le di un empujón flojo en el hombro. Y escribió en la hoja más trozo de canción.
-I can be your hero, baby
I can kiss away the pain
I will stand by you forever
You can take my breath away

I just want to hold you
I just want to hold you
Am I in too deep
Have I lost my mind
Well I don't care
You're here tonight

I can be your hero, baby
I can kiss away the pain
I will stand by you forever
You can take my breath away

And I can be your hero
I can kiss away the pain
And I will stand by you forever
You can take my breath away
You can take my breath away
Nos miramos a la vez y sonreímos diciendo al unísono:
-And I can be your hero
En ese momento Kevin se movió y se giró quedando de cara a nosotros.
-Gerard, tío, vete y déjame dormir...
-Sigue durmiendo, anda.
-Pero si no me he dormido, con el ruido que haceis... - Empezó a estirarse aún tumbado en la cama boca-arriba.- Por cierto, bonita canción de Pukeland.- Se echó a reir.
La verdad es que me daba igual, la canción estaba escrita para ese chico que me había ayudado en ese día.
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Hellouses! Bueno antes de nada darles la bienvenida a mis nuevos followers <3 Y deciros que vuestros Fics me encantan! :D 
No estoy muy contenta con este capitulo pero bueno, se hace lo que se puede x) No he tenido ni tiempo ni inspiracion suficientes u.u
Este capítulo va dedicado a Lorena Tepes ya que me ha ayudado con las ideas para escribir y a encontrar la canción, la cual por cierto se llama "I can be your hero" de Enrique Iglesias.

jueves, 9 de junio de 2011

Capitulo 8.

No me dió tiempo a nada más. Simplemente algo se tiró encima de mi y caí de morros contra el suelo. Seguía teniendo a ese algo encima de mi. Cuando giré la cabeza vi que era Kevin.
-Pero que haces?!
Pasó totalmente de mi, seguía encima de mi pero mirando para atrás. Giré la cabeza hacia todos los lados que mi posición me permitía y vi como todos sacaron sus Rayguns.
-Grace, métete dentro y no te asomes a la ventana ni mucho menos salgas!!
Gritó Kurt. La niña hizo lo que dijo. Kevin se giró a mirarme. Aun con su pistola en la mano.
-Helena, pasa dentro, haz lo mismo.
-Pero no entien...
No me dio tiempo a terminar, Kevin hizo como una especie de combulsión. Como si le hubieran pegado una patada o algo. Puso los ojos en blanco y calló tendido encima de mi.
-KEVIN!!!- Gritó Gerard. El cual no se lo pensó dos veces y disparó varios disparos al frente. No podía ver que había por mi posición.
-Helena, coge a Cobra Kid y meteros en casa!- Me gritó Billie.
Me levanté como pude. Pero preferiría no haberlo hecho. Miré hacia donde había disparado Gerard y vi un coche de BL/ind que venía todo lo rápido que podía. Un draculoide estaba con medio cuerpo asomado y la Raygun en la mano. Me quedé paralizada con la imagen.
-HELENA, METETE DE UNA MALDITA VEZ!
Cargué como pude a Kevin y fuimos dentro. Lo tumbé en la misma cama donde pasó la noche anterior. Fui de vuelta a la barra. Grace estaba sentada en un taburete. Mirando a la nada.
-¿Qué miras?- Le pregunté acercándome.
-Intento no mirar la ventana.
Me daba pena. Tan pequeña para todo esto... Se me ocurrió una idea. Fui a por unas camisetas que tenía que me había traído y cogí unas tijeras de la barra.
-Necesito reformar mi ropa, ¿Me vas a ayudar?
Me miró seria. miró la ropa y otra vez a mi.
-No me gusta la moda.
Dejé todo en el suelo. No sabía que hacer. No se me daba bien. Simplemente no se me daba bien.
-Mira, ya eres suficientemente mayorcita para saber lo que está pasando ahí fuera, ¿verdad? Bueno, pues lo mejor sería que intentaras no pensar en eso, distraete, búscate una afición.
-Te gusta Kevin.
Me quedé paralizada. Kevin no me gustaba. Vale, era guapo, tenía buen cuerpo y todo eso pero jamás tendría nada con él. Y menos después de lo del dia pasado. Entonces me acordé de lo que le había pasado y de la herida de Gerard. Tendría que ir a curarlo.
-No digas tonterias, Grace.-Dije mientras me volvía a la habitación.
-¿Esta muerto?
-No-Ya estaba entrando a la habitación.
-¿Entonces no te lo vas a tirar muerto?
Me quedé paralizada totalmente. Esa niña era una cria. Tenia pinta de angelito. De niña de anuncio. Pero en cambio era muy espabilada y... Madre mia. Controlaba todos los ámbitos. Hice como que no la escuché y entré cerrando la puerta. Kevin aún no se había despertado. Me asomé a la ventana. Ya habían acabado. El Draculoide estaba inconsciente en el suelo. El coche supongo que huyó. Los demás estaban examninándolo. Me volví a Kevin. Estaba despertándose.
-Helena...
-Shh.. Tranquilo...
Cerró los ojos y suspiró. Me senté a su lado.
-Tengo que curarte.
Me miró y abrió mucho los ojos. Puso su mano sobre su tripa y cerró nuevamente los ojos.
-¿En serio?
-Venga, va. No seas un crio.
Le ayudé a incorporarse y a quitarse la camiseta. Se tumbó boca abajo. Hice lo que tenía que hacer y ya esta. Le dejé descansando. Cuando salí de la habitación entró Gerard corriendo. Se nota que se llevaban bien, madre mia. Fui con Billie y Kurt.
-¿Que tal os ha ido?
-Bueno... Ha sido un susto más que nada.
Asentí con la cabeza. Me giré y vi a Grace con un paquete de papas.
-Que raro, alguien comiendo.
-Coge lo que quieras.
Se me iluminó la cara. Estaba hambrienta. Hacia casi dos días que pasaba a base de agua. Me acerqué y cogí lo primero que encontré. Me daba igual lo que fuera. Sólo queria comer. Cualquier cosa. No me importaba.
Ya estaba bien entrada la noche. Grace dormía en el incómodo sofá. Nosotros cuatro estábamos sentados en el suelo. Hablando. Decidimos acostarnos ya. No teníamos ninguna misión por el momento para el próximo dia pero necesitábamos descansar.
-Helena, duerme tu en la otra cama.
-Oh no... En serio, dormir vosotros. Yo... Yo puedo dormir en cualquier sitio.
Insistieron en que usara yo la cama. Acepté. En el fondo era obvio que lo prefería a volver a pasar una noche en el porche. Así que entré con cuidado de no hacer ruido y despertar a Kevin. Pero no sirvió de nada. Justo cuando ya me tumbé abrió los ojos.
-¿Que hora es?
-Tarde.
Silencio incómodo. No tenía ni idea de que decir o que hacer. Me tumbé en el colchón que tampoco era muy cómodo pero era mejor que otra cosa. Me quedé mirando al techo para evitar cruzar la mirada con Kevin el cual no dejaba de mirarme fijamente. Al final no pude más y le pregunté seca.
-¿Vas a dormir o te vas a pasar la noche mirandome empanado?
No dijo nada. Siguió tal y como estaba. Con esa cara de póker
-¿Sabes realmente cuál de las dos opciones prefiero?

lunes, 30 de mayo de 2011

Capitulo 7.

No pude dormir en toda la noche. Estaba tumbada en el duro sofá del bar, con una manta que olía fatal y sin almohada. Tenia mucha hambre y las tripas no dejaban de rugirme. Hacia un frío espantoso, como siempre en California pero aún así sudaba. Se oían los ronquidos de Kurt, que estaba sentado en una butaca durmiendo. Billie estaba con un saco de dormir en el suelo, durmiendo también. Me quedé sentada en el sofá, aún con la manta. me la puse por encima de los hombros y me levanté. Fui andando despacio hasta la puerta. La abrí y una brisa fresca me despejó totalmente. Salí y la cerré con cuidado de no hacer ruido. Ahí fuera no había luz más que la de la Luna. Me senté con la espalda apoyada en la pared junto a la puerta y me aferré más a la manta. Deberían ser más o menos las 2 o las 3 y me quedaban unas supuestas 3 o 4 horas para dormir. No quería pensar más, no quería recordar nada de ese día. Cerraba los ojos y apoyaba la frente en mis rodillas pero no podía dejar de pensar en mis padres. Y si los mantenía abiertos se me cerraban automaticamente por el cansancio. Finalmente no pude más y me dormí ahí mismo. Con la única protección de las estrellas que brillaban intentando igualar en brillo a la Luna.
Me desperté de golpe. Me dolía mucho el cuello. Había dormido toda la noche igual. Estiré mi espalda y oí como crujieron varias vértebras. Era el amanecer. El Sol salía perezoso de entre las montañas. Me levanté despacio. Me dolían las rodillas, las espinillas, los tobillos, todo. Me volví dentro. Aun dormían todos. Parecía que no hubiera salido, Billie seguía en su saco y Kurt seguía roncando igual que horas antes. Me tumbé en el sofá. Eso ya estaba mejor. Era la primera vez que lo notaba cómodo de verdad. Cerré los ojos.
-Helena. Venga despierta.
Abrí los ojos. Vi a Billie arrodillado al lado del sofá. ¿Cómo había salido del saco sin hacer ruido? Me incorporé en el sofá y al estirar la espalda noté como volvieron a crujir más vértebras.
-El sofá este no es el más cómodo del mundo, ¿verdad?
Comentó sonriente Billie mientras iba a la barra. Si el supiera que no había dormido ahí en toda la noche... Me quedé mirando todo lo que me rodeaba. Con la luz de las primeras horas de la mañana todo era muy distinto. Mucho más rústico. Más humano. Billie se acercó a mi con un tazón viejo.
-Café- Sonrió.
Lo cogí y lo prové. Era café, vale, pero estaba frío, muy frío. No me gustaba nada. Pero tenía tanta hambre y sobretodo tanto sueño que me lo tomé muy rápido. Kurt se despertó sólo. Parecía que estaba acostumbrado a levantarse a esa hora. Me levanté y fui a la habitación en silencio. Los dos hermanos dormían. Cogí una camiseta de Los Ramones y unos vaqueros oscuros y me metí en el baño. Me duché y me peiné. Cuando salí los demás ya estaban listos. Kurt se acercó a mi.
-Helena, esta es tu primera misión. No es lo más peligroso ya que es una comprobación, se supone que no hay enemigos pero... Igualmente, cada vez que sales de aquí corres peligro. Eres consciente, ¿verdad?
No dije nada. Me limité a asentir con la cabeza. La verdad es que hubiera estado mejor si no me hubiera dicho nada de eso. Ahora empezaba a pensar que nos íbamos a encontrar en medio de alguna batalla. Entonces me vino a la cabeza la herida de Gerard. No, no podía pensar en eso. Él había estado en una situación totalmente distinta.
-Esta bien, Kurt. Gracias.
Me sonrió y aunque no lo sentía, le devolví la sonrisa. Por suerte no se notó que fue forzada. Billie abrió el cajón donde había visto las rayguns el día anterior. Cogió una y la miró detenidamente. Me miró y volvió a mirar el arma.
-Aún no te han traído tu arma pero de momento te puedes valer con esto.
Me la tendió. Era una raygun verde. Normal y corriente.
-No son tan potentes como las demás, pero para empezar te las puedes apañar así.
Salimos y nos subimos al coche. Ahora empezaba todo. No hablaba nadie durante el camino. Kurt conducía muy concentrado en la carretera mientras Billie, sentado en el asiento del copiloto iba cantando en voz baja las canciones de la emisora del Dr.Death. Yo, desde el asiento de detrás miraba por la ventanilla. Pasamos las montañas que se veían desde el bar. No sabía cuanto tiempo llevábamos conduciendo pero empezaban a dolerme las piernas de estar sentada tanto rato.
-Y ahora, para brindar que acaba de dar el medio dia tenemos "Ohio is for lovers" de Hawthorne Heights...
Se puso la canción. Eran las doce del medio dia. Llevábamos 3 horas en la carretera. Y ya eran las 3 de la tarde y sonaba "Weightless" de All Time Low cuando aparcamos el coche.
-¿Dónde estamos?- Pregunté bajando del coche.
-Estas eran las antiguas Las Vegas.
Así que mis padres tenían razón. Esas montañas llevaban a Las Vegas. Fuimos andando por esas calles desiertas. Todo eran casas abandonadas. Teatros que aún tenían los carteles de los shows XXX que ahí se hacían. Y en una Torre Eiffel en miniatura colgaba un cartel enorme. Era la cara de Korse y uno de sus eslogans "Love is a pill". Korse era el líder de BL/ind. Era un hombre calvo, que nunca sonreía. Y controlaba a todos los draculoidesasiatica, que estaba por encima de él. Era la dueña de S/C/A/R/E/C/R/O/W/ y la líder de los exterminadores.
-No veo a nadie-Dijo finalemente Billie.
-Alguien tiene que haber. Si el Dr.Death ha dicho que había gente será por algo.
Nos metimos en un patio de una finca que estaba abierto, subíamos y subíamos escaleras hasta que vimos un piso abierto. Entramos y vimos a una niña durmiendo. Tendría unos 9 o 10 años, no más. Estaba entre unos cartones. Pobrecilla... Me acerqué con mucho cuidado.
-Hola...
Abrió los ojos vagamente. Me miró, los volvió a cerrar y los abrió de golpe. Asustada. Se levantó rapidamente y se echó unos pasos atrás. Billie y Kurt se habían ido a comprobar el resto del piso asi que estaba yo sola con ella. Era muy morena, tenía los ojos azules muy claros y el pelo castaño y rizado por los hombros. Era monísima.
-Tienes miedo, ¿verdad? Esta ciudad es muy fea...
Me senté en el suelo donde estaba. Le miré y le sonreí. Ella seguía igual. Asustada.
-Me llamo Helena. Soy de California. ¿Y tu?
No me respondió. Pero ya no parecía tan asustada. Ahora me miraba más bien con intriga.
-¿Y tus papás? ¿Se han ido a por algo? Vamos, me lo puedes contar... Si quieres te puedo contar lo que tu quieras. Soy buena.
-Si eres tan buena ¿Porque llevas una pistola?
Me quedé de piedra con la respuesta de la cria. No me la esperaba. Estaba bastante espabilada...
-Bueno... No es una pistola "por completo", Es la primera vez que llevo una.
-¿Y porque la llevas?
-Para defenderme de los malos.
-La mala puedes ser tu.
Menuda niña. Parecia inocente pero se las sabía todas. Ahora ya no parecía curiosa. De echo parecía que controlaba la situación mejor que yo. Se sentó frente a mi. Seria y se acercó más.
-¿Porque debería creerte?
-Porque ahora mismo creo que soy la única persona que tienes.
-Tengo a mis papás.
Se levantó. Con gesto orgulloso. Como si hubiera ganado algo.
-Pues te envidio. Yo no.
Me levanté también. Como si no me importara. Me giré hacia la puerta. Era obvio que no le interesaba a la niña, tenía que llamar su atención y conseguir que confiara en mi y para ello lo mejor era jugar a su juego. Di unos pasos hacia la salida y me giré a mirarla.
-Diles cuando vuelvan que los Killjoys se han pasado a saludar y de paso a llevaros a un lugar seguro. Pero bueno... Ya nos volveremos a pasar algún dia...
Continué caminado, iba despacio, por si reaccionaba. Pero no. De echó se volvió a sentar en el suelo y oí como dijo con tono burlón "adios". Ya estaba cogiendo la puerta y dándome por vencida con la criaja esa cuando oí que se levanto.
-Helena...
Me giré a mirarla. Por fuera parecía indiferente pero por dentro estaba asombrada de que me hablara.
-No tengo papás... Se los llevaron...
Empezó a llorar. Y mi asco repentino a la niña desapareció convirtiendose en un fuerte sentimiento de comprensión. A esa niña le habían arrebatado a sus padres unos Draculoides que invadieron su vida, igual que a mi. Caminé hacia ella, me arrodillé y le abracé. Cuando nos separamos yo estaba a punto de llorar.
-Venga, para. Me vas a hacer llorar.- Una lágrima me calló mientras se lo decía sonriendo. Fue una de mis sonceras mñas sinceras de mi vida.
Entonces entraron Billie y Kurt.
-No hay nada más. ¿Vamos?
Me giré a mirarlos mientras me secaba las lágrimas. Miré a la niña mientras me levantaba y le tendí la mano.
-¿Vienes?
Me sonrió y cogió mi mano.
-Me llamo Grace.- Sonrió de nuevo. Le devolví el gesto.
La vuelta se me hizo mucho más rápida. Basicamente porque la pasé durmiendo todo el camino. Habia sido un día duro. Cuando ya estabamos llegando me desperté. Oí como por la radio decían "Y ya llegamos al final de este dia, como última canción de hoy tenemos You and I, de Secondhand Serenade" y cuando acabó la canción y nos bajabamos del coche ya estaba con la despedida. Puse los pies en la arena y al dar dos pasos...
-HELENA!!

jueves, 26 de mayo de 2011

Capitulo 6.

Maybe it's not my weekend, but it's gonna be my year
Ya había anochecido rápidamente. Era algo común en California. Anochecia en menos de 10 minutos. Estaba todo completamente oscuro exceptuando la ventanita enana. Puede que se estuviera duchando Kevin. Tampoco me importaba mucho. Caminé despacio hacia la entrada. Al final no había visto la casita esa que había detrás y no cumplir mis objetivos era algo que me daba mucha rabia.
Entré, y vi a Gerard en el sofá hablando por radio.
-Ok, entiendo, Dr...
-Muy bien. Igualmente seguiremos con todo el proceso que habíamos acordado. No podemos fallar en esto.
-Lo entiendo...
-Así que no quiero volver a oír ninguna queja. Sabes perfectamente que no eres el único en esa situación, que no estás solo y además tenemos lo que quieren. No podemos echarnos atrás ahora.
-Si si, lo entiendo, de verdad, no volverá a pasar.
-Entendido.
El Dr.Death cortó la transmisión. Gerard parecía realmente decepcionado. No sabia que hacer. Lo más normal hubiera sido preguntar "que pasa?" o algo por el estilo pero no, yo no era así. Me conformé con quedarme donde estaba y mirarle comprensiva.
-Esto va a ser duro...
-Puede que si...
-Es que no me entiende... No entiende nada...
No tenia ni idea de que estaba hablando y al parecer tampoco me lo iba a dejar muy claro por si solo pero bueno... Tampoco es que me importara mucho lo que fuera que le rondaba por la cabeza pero supongo que necesitaba hablar con alguien así que me senté a su lado y le miré esperando a que siguiera.
-Es que se está complicando todo muy rápido.
-Son tiempos difíciles...
Me miró. Serio.
-¿Tiempos dificiles?
-Si
-¿De donde te has sacado eso?
-Lo he oído mucho
-No si ya decía yo... La originalidad te desborda por las orejas.
Lo dijo con tono de sarcasmo. Ya empezábamos otra vez. Este chico tenia problemas de bipolaridad. El coche se paró justo en frente de la puerta. Ya habían llegado Billie y Jet-Star. El último, por cierto, descubrí que se llamaba Kurt porque habían varias cartas y fotos entre él y Billie... Continuando, los dos bajaron del coche con 2 cajas. Entraron y las dejaron en la barra.
-Uff, por fin... ¿No nos habéis echado de menos? - Dijo sonriendo Billie.
-No- Cortó tajante Gerard.
-Ey vale, ¿eh?... Creído...- Empezó a andar hacia su caja y cogió unas camisetas, entonces se levantó y se giró hacia Gerard- Por cierto... ¿Tu no tendrías que estar descansando en la cama?
-Debería.
-Pues ya estas tardando
-Ni que fueras mi padre...- Dijo enfadado mientras se levantaba y se iba hacia el cuarto.
Kevin salió de la ducha. Llevaba solo la típica toalla blanca atada en la cintura. La verdad es que el chico tenia un cuerpo excelente, no se le podía negar.
-¿Habeis traído comida?- Preguntó acercándose a la barra.
-Que rápido has mejorado, Kev.-Dijo Kurt mientras empezaba a sacar comida de las cajas.
-Claro que si, como siempre.
Empezaron a hablar de como habían conseguido la comida. Me aburría la historia. No era muy interesante. Me quedé mirando la radio. Ahora que me aburría si que me interesaba la conversación de Gerard y el Dr.Death... Me levanté y fui a la habitación. Estaba sentado en la cama, con la espalda apoyada en la pared, mirando por la ventana que tenia al lado, la luz le reflejaba su lado derecho destacando sus ojos claros. Era digno de haberlo retratado. No dije nada. Fui directa a por mi libreta, como si no lo hubiera visto.
-¿Necesitas algo?
Asomé la cabeza para verlo.
-No, no, tranquilo...- Volví a lo mío.
-¿Echas de menos a tus padres?
-Si... Un poco...
-Dejarlos ir es duro...
No respondí. Ahora si que tenia claro que era bipolar.Por fin encontré mi libreta. Ahora no tenia escusa para quedarme ahí. Me levanté todo lo despacio que pude. No me quería ir. El rato que estuve hablando con Gerard antes de que Kevin despertase fue el único en el que estuve cómoda en todo el día. Empiezo a echarle la culpa de todo a Kevin.
-¿Tus padres también están en Battery Citty?
-No.-Sonrió.- Ellos tuvieron suerte...- Se volvió a poner serio- Murieron hace 2 años...
Ahora si que no tenía ni idea de que debía decirle. Nunca he sabido animar a la gente y tampoco había experimentado la muerte de un ser querido, exceptuando un pez naranja que tuve una vez... Fue un regalo de cumpleaños, yo quería un perro pero mi madre tenia pánico de que rompiera algo así que un pez...
-Gerard... ¿Alguna vez iremos a Battery City?
-Bueno... En principio era nuestro objetivo, todos tenemos a alguien importante que sacar de ahí pero...
¿Alguien importante? No sabia a quien tendría él. Decía que su única familia era Kevin y también decía que no tenia muchos amigos importantes, en eso nos parecíamos, sólo que él tenia el movil lleno de contactos y el mio estaba vacio. Y si además Martha era su prometida y era Killjoy... No entendía nada.
-¿De que hablabas con el Dr.Death?
-De lo de irnos a Battery City.
Vale. Misterio resuelto. Ahora ya no sabía que decir. Se quedó mirando la libreta que tenia bajo el brazo.
-¿Puedo mirar lo que tienes?
No dije nada. Solo se la acerqué y me senté en la cama en frente de él. Empezó a leer por encima, de vez en cuando sonreía levemente, pasaba y pasaba las hojas. Al final se paró en una.
-Esta no tiene titulo.
-Ya...
-Deberías buscarle uno
-Algún día.
Se oyeron pasos hacia la habitación. Abrió Kurt y se quedó en la puerta.
-¿Interrumpo¿
-No no, tranquilo.. -Dije. La verdad es que preferiría haber seguido más tiempo con Gerard pero tampoco sabia de que hablar con él.
Pasó Kevin y sacó una camiseta amarilla y negra, unos vaqueros negros y una chaqueta roja que ponía "Kobra" en la manga derecha.
-Verás, acabamos de hablar con el Dr.Death- Continuó Kurt- Dice que pronto empezarán las destinaciones...
-¿Que son las destinaciones?- Pregunté
-Bueno.. Cuando hay muchos novatos- Hablaba Kevin, que raro, ahora se hacia el simpático- nos mandan ir por ahí "de monitores".
-Es agobiante- Dijo Gerard
En cierto modo me sentía culpable. Yo era una de esas novatas. Pero bueno, era su trabajo.
-Oh, por cierto, Helena- Billie asomó la cabeza
-Genial! -Grito sarcástico Kevin- Todos en reunión...
-Calla rubio de bote- Billie volvió a mirarme- Vete a dormir ya, mañana te vienes con nosotros de misión.
-¿Ya?- Preguntó Gerard
-Ordenes del Dr.Death.
Cuando se fueron todos y volví a estar a solas con Gerard cogí mi libreta y me levanté.
-Es tarde, me voy, además Kevin querrá dormir ya.
-Helena...
Me giré a mirarlo.
-Ten cuidado mañana.
-Si, tranquilo. Me las se apañar sola.
Realmente no sabia si me las podría apañar sola. La única vez que estuve cara a cara con un draculoide huí dejando todo detrás y mi mejor recuerdo de ellos es verme a mi corriendo por la calle desesperada mientras me seguían con sus Rayguns... Había visto la herida de Gerard, era enorme y eso que había sido de lejos. No me quiero imaginar si fuera de cerca y lo peor de todo, en mitad de la noche me asaltaban dos dudas: La primera que no habíamos cenado y tenia muchisima hambre entonces, ¿porqué habían traído comida? Y la segunda era ¿Si me iba mañana con Kurt y Billie, ¿Donde estaba mi pistola?